El flamante titular de la Oficina Anticorrupción, Félix Crous, aseguró que no hará «persecución política» desde la entidad que comandará, en tanto que sostuvo que no le «corresponde ni interesa» opinar sobre la gestión de Laura Alonso.
«Me autoimpuse no hacer consideraciones ni tener opiniones sobre la gestión de Laura Alonso. No me corresponde ni me interesa», manifestó.
Crous se autodefinió como «un hombre de izquierda con orientación marxista» y reveló que votó a Alberto Fernández en las últimas elecciones.
«Nunca he tenido vicios como el ‹gorilismo´”, expresó en declaraciones a Radio La Red.
«Tendré total autonomía para hacer mi trabajo. Me tranquiliza que Alberto Fernández diga que yo no me enamoraría de él», afirmó, al tiempo que remarcó que «la Oficina Anticorrupción sigue vinculada a la autoridad del Presidente».
«Seguramente encontraré muchas cosas bien hechas y otras que serán reperfiladas para que quede claro que no haremos persecución. La persecución a opositores ha envilecido al Poder Judicial. La idea es hacer las denuncias que haya que hacer sin perseguir», subrayó.
ANTECEDENTES
Hace dos años, en diciembre de 2017, Crous había sido desplazado por el Gobierno de Cambiemos de la titularidad de la Procuvin. Además de su actividad junto a la demonizada Alejandra Gils Carbó, y su participación en la aún más demonizada Justicia Legítima, Crous intervino también en el inicio de la investigación sobre la desaparición de Santiago Maldonado, lo cual generó las críticas del Ministerio de Seguridad, encabezado por Patricia Bullrich, y de la cadena de medios privados afines al gobierno de Cambiemos.
Tiene una larga trayectoria judicial. Como fiscal de los Juicios por la Verdad, en la época en que la posibilidad de llevar al banquillo a los responsables de la última dictadura cívico-militar estaba obturada por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, fue quien realizó la denuncia que dio origen a la causa contra el capellán de la policía bonaerense, Christian von Wernich.
Una vez reabierta la posibilidad de justicia por la anulación de esas leyes, y su declaración de inconstitucionalidad, el capellán policial fue condenado a prisión perpetua por su participación en homicidios y secuestros en el circuito Camps.
Integrado a la estructura de la Procuración General, Crous estuvo a cargo también del área especial de lucha contra la narcocriminalidad y el narcotráfico. Durante su gestión se logró desactivar una banda narco en Rosario producto de un operativo conjunto entre las fuerzas de seguridad nacionales y provinciales.
En el campo de los juicios por los crímenes de Lesa humanidad cometidos durante la última dictadura, su última participación destacada, en mayo de este año, fue en el cuarto juicio por los hechos sucedidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Fue el fiscal encargado de presentar los argumentos de la acusación y de pedir la pena máxima a los represores.