El Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Santa Cruz resolvió en asamblea declararse en estado de alerta y movilización, ante la incertidumbre laboral que sigue generando la crisis internacional que provocó la baja del precio del crudo y la falta de acuerdos, entre el gobierno nacional y las operadoras, que permitan sostener la actividad.
En ese sentido, el gremio conducido por Claudio Vidal decidió expresar su intranquilidad y conseguir el respaldo ciudadano y del Gobierno provincial a través de dos movilizaciones que concretarán esta semana. La primera será el jueves en Caleta Olivia y la segunda el viernes en Río Gallegos.
En declaraciones periodísticas, en las que confirmó las movilizaciones, Vidal adelantó que "en el caso de no ser escuchados", el gremio tendrá que recurrir a un plan de lucha más duro, que no se descarta contenga cortes de ruta.
En lo que hace a las movilizaciones, tal como sucedió en Comodoro Rivadavia, con los Petroleros Privados de Chubut, el gremio invitó a toda la comunidad a sumarse, sobre todo los sectores de la producción de Santa Cruz, autoridades, legisladores nacionales, provinciales y municipales.
A diferencia de lo ocurrido en Chubut, donde antes y después de la movilización del 28 de diciembre, los petroleros, tanto Privados como Jerárquicos, contaron con un claro respaldo político del gobierno municipal y provincial, en Santa Cruz, el gremio siguen sin tener muestras concretas de acompañamiento en el reclamo por el que se busca sostener la actividad y los puestos de trabajo.