Eran las 20:30 cuando el propietario se encontraba solo en el salón ubicado sobre calle Aristóbulo del Valle, entre Alvear y Alem, comercio que se dedica a la elaboración de pastas caseras y pizzas.
El comerciante estaba del lado de la cocina cuando irrumpió el ladrón que tenía tapado su rostro y en una de sus manos llevaba un arma de fuego.
Encañonó a su víctima a través de una pequeña ventana interna que conecta el mostrador con el sector de la cocina, y este se quedó inmovilizado. El propio delincuente abrió la caja registradora y se encargó de sacar los billetes, contó a El Patagónico la pareja de la víctima.
El encapuchado se alzó con una escasa suma de dinero y luego escapó a pie. Se desconoce si completó la huída a pie o si abordó un vehículo de apoyo. Personal policial de la Seccional Segunda concurrió al lugar y efectuó las averiguaciones del caso para iniciar la investigación.
En tanto, la Policía Científica se encargó de levantar huellas de la caja registradora para tratar de identificar al autor del asalto.