A días de haber recuperado la libertad, Luciana Martínez rompió el silencio y se refirió públicamente al caso que la involucra en un presunto robo a un turista en un hotel de Palermo. Lo hizo en la pantalla de Crónica TV.
Durante la entrevista, la modelo rechazó de plano las acusaciones en su contra y negó ejercer la prostitución. Según su relato, todo comenzó tras un “after” luego de una noche en el boliche Makena, que derivó en un encuentro en una habitación del barrio porteño.
Martínez sostuvo que, ya en el lugar, el turista habría consumido tusi y cocaína, mientras que ella y su amigo Cristian Wagner solo tomaron champagne. En ese contexto, afirmó que la situación cambió abruptamente cuando el hombre advirtió que ella no era una “chica cis”. “Se enojó y se puso violento”.
De acuerdo a su testimonio, el turista intentó forzar una práctica sexual no consentida, sujetándola con violencia. La escena escaló cuando Wagner intervino tras escuchar los gritos. “Lo empujó contra la cama y lo empezó a morder en el brazo”, relató Martínez, quien también expresó que temió por una situación mayor debido a la cercanía con una ventana.
En medio del episodio, la joven le pidió a su amigo que se retirara para intentar calmar al hombre. Sin embargo, el foco judicial se posó luego sobre Wagner, quien fue detenido con un bolso que contenía pertenencias del turista, entre ellas su pasaporte, tarjetas de crédito y un reloj digital. Martínez explicó que su amigo le habría dicho que tomó los objetos para garantizar que ambos pudieran salir del lugar y que, tras conocer la noticia al día siguiente, intentó devolverlos.
Visiblemente afectada, la modelo también se refirió a los motivos por los cuales no realizó una denuncia inmediata por abuso. Señaló que el prejuicio influye en estos casos y afirmó que, por su condición, situaciones similares fueron previamente desestimadas o no tomadas en serio.
Actualmente, la causa presenta denuncias cruzadas. Mientras el turista sostiene que fue drogado y asaltado en la habitación, Martínez asegura que el hombre fabricó esa versión para encubrir un ataque de carácter transfóbico. “Mi intención es limpiar mi nombre. La justicia actuó mal por discriminación”.