Entre algunas teorías conspirativas y mucha incertidumbre

El brote de hantavirus se convirtió en tendencia nacional luego de que el número de víctimas fatales ascendiera a diez. A pesar de ello, la falta de información y presencia de organismos sanitarios nacionales en la zona de la Comarca del Paralelo 42° que rodea a Epuyén generan todo tipo de desinformaciones y hasta teorías conspirativas que señalan una campaña en contra de esa zona para favorecer a la costa bonaenense.

Durante una semana El Patagónico recorrió la Comarca del Paralelo 42° en medio del brote de hantavirus que ya le costó la vida a una decena de personas, tiempo en el cual brilló por su ausencia la presencia de información preventiva ante el brote que ya fue tapa de diarios nacionales y cruzó la Cordillera con una víctima fatal en Chile.

El primer punto llamativo fue que hasta principios de la semana pasada se notaba la ausencia de organismos preventivos en la mismísima entrada a Epuyén donde no había nadie para dar folletería e informar de esta grave situación a los desprevenidos que se acercaban a la zona. Por entonces aún no habían conocido la preocupante situación sanitaria que ya obligó a suspender varios acontecimientos, además de impedir la realización de reuniones sociales. A tal extremo que ya no solo se duda de que se puedan realizar las elecciones de abril, sino que también corren riesgo las audiencias judiciales que tienen a Esquel como epicentro.

Las ciudades de Lago Puelo (en Chubut) y El Bolsón (Río Negro) tampoco cuentan con material informativo que dé cuenta de las precauciones que tienen que tener los turistas y habitantes de la zona ante este brote. Recién el jueves 10 de enero se colocaron siete carteles en el Banco Nación de El Bolsón que daban cuenta de la situación y señalaba las precauciones que debían adoptarse: ese fue el único punto en casi siete días en el que se pudo ver material preventivo en la zona. Y el dato no es menor si se tiene en cuenta que en general la mayoría de los turistas suele relajarse a tal extremo que le huye a la información cotidiana que tanto lo bombardea el resto del año, con algunas cosas que le sirven y con muchas que son de descarte, aunque él no lo sepa.

En el Lago Epuyén, en la zona de Puerto Patriada, a pesar de que hay personal en el ingreso al lago, no se brinda ningún tipo de dato al respecto, siendo que el lago lleva el nombre y desemboca en el pueblo en el que comenzó el brote.

TEORIAS CONSPIRATIVAS Y FAKE NEWS

En cuanto a los habitantes de la zona, cada uno tiene una teoría e historia distinta que comparten con los turistas. Por ejemplo en El Bolsón algunos comerciantes deslizan que se trata de una conspiración en contra del turismo en la zona, como la que cuenta Zulma a cualquier cliente que llega a su kiosco: “las estadísticas están dentro de lo normal, lo que pasa es que Vidal (María Eugenia, gobernadora de la provincia de Buenos Aires) bajó la orden de tirar contra la Cordillera para que vayan a la Costa (de Buenos Aires) y decir que los números mejoraron en este verano en relación al año pasado y hacer campaña con eso”.

Entre los feriantes de Lago Puelo y los comerciantes hay también un mensaje contradictorio. Es que mientras unos aseguran que “el turismo sigue normal, acá no pasa nada, el tema es en Epuyén y mientras no vayas para allá no pasa nada porque es mucho circo el que se está vendiendo”, un carnicero alerta: “no vayan a la Playita (zona turística de Puelo); allá encontraron un montón de ratas, es peligroso, no vayan porque puede pasar cualquier cosa, tengan cuidado”.

Los relatos dispares también se dan a la hora de dar a conocer cómo se dio el brote. Mientras un habitante de El Bolsón (Raúl) asegura que “fue un hombre que se puso a juntar leña en una zona que no se limpiaba hace mucho y después fue a este cumpleaños en el galpón famoso y contagió a todos”, otro de la misma localidad (José María) señala que “en ese cumpleaños se metieron en un galpón sucio, no ventilaron y pusieron comida arriba de una mesa y ahí arrancó todo”.

POCO TURISMO Y PRECIOS DEL AÑO PASADO

Esta situación afectó “gravemente” al sector turístico de la zona, cuenta un instructor de kayak que realiza guías en el Lago Epuyén de Puerto Patriada. “El año pasado salíamos con grupos de 17 personas, este año si logramos juntar a cuatro es mucho, está jodida la situación, quisimos hacer el intento de aumentar unos pesos porque todo aumentó, pero tuvimos que volver a los valores del año pasado para no perder a los pocos clientes que tenemos”.

El sector de cabañas es “de los más afectados”, detalló el dueño de un complejo turístico que se encuentra en el límite entre El Bolsón y Lago Puelo. “Este mes, hasta hoy (domingo 13 de enero), alquilamos una sola cabaña de las seis que tenemos, a diferencia del año pasado que teníamos capacidad completa y una lista de espera. Los precios no variaron mucho porque hay que atraer al turista, pero no sacamos ganancias, es ganancia 0, estamos yendo a pérdida”.

INCERTIDUMBRE

Lo único en lo que se unifican los relatos de habitantes, turistas, comerciantes y feriantes es la incertidumbre de lo que va a pasar ya que no abunda la información oficial; o al menos no aporta claridad. Y lo que más necesitan en estos momentos en la zona es justamente que les den certezas.

“No vienen a decirnos nada, por lo menos que nos digan: ´pasó esto, esto y esto, hagan esto, esto y esto´. ¿Vos viste algún camión de Salud o alguien que te diga ´mirá tené cuidado´? Acá piensan que la gente se informa por los medios, pero hay mucha gente que no sabe nada, hay turistas que ni saben qué es el Hantivirus ni qué pasó; la verdad es un desastre para todos”, relató Juan Carlos, dueño de un camping de El Bolsón.

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