Entre Ríos potencia su oferta turística

La Casa de esa provincia en Buenos Aires fue el escenario de una gala cultural desarrollada bajo el lema "Una provincia de puertas abiertas. La inmigración suiza en Entre Ríos".

El gobernador Gustavo Bordet, junto al embajador de Suiza en la Argentina, Hanspeter Mock, encabezó una gala cultural del Molino Forclaz en la Casa de Entre Ríos, en Buenos Aires, con el objeto de afianzar los lazos fraternales de la provincia con la comunidad suiza y promover la actividad turística.

El evento incluyó la presentación de una teatralización por parte del Museo Provincial Molino Forclaz, ubicado en la ciudad de San José, uno de los numerosos atractivos turísticos que ofrece la provincia. Durante la gala hubo una degustación típica de la gastronomía suiza, la que estuvo a cargo del personal de la embajada del país europeo.

Bordet (acompañado de su esposa, Mariel Ávila), consideró “muy emotiva” la jornada. “Tener la representación del personal que trabaja en el Molino Forclaz en la Casa de Entre Ríos es poner en valor lo que venimos desarrollando durante mucho tiempo en la provincia, y hacerlo con el auspicio de la Embajada de Suiza es doblemente importante. Por eso valoramos muchísimo y le agradecemos al embajador el acompañar siempre en este tipo de eventos que acrecienta los lazos culturales e históricos con nuestras corrientes inmigratorias y también avizora un futuro de cooperación y de integrar cultural de nuestra provincia con la Confederación Suiza”, sostuvo el gobernador entrerriano.

El Molino Forclaz es un antiguo molino de viento situado a cuatro kilómetros de la ciudad de Colón, entre esa localidad y la ciudad de San José, y fue construido por Juan Bautista Forclaz, un inmigrante de origen suizo que llegó a esa zona en 1859. Su familia fue una de las fundadoras de la Colonia San José.

MONUMENTO HISTORICO NACIONAL

Fue declarado Monumento Histórico Nacional desde 1985 y Patrimonio Arquitectónico e Histórico de la Provincia de Entre Ríos desde 2003. El museo cuenta con un predio de cinco hectáreas en las que está emplazado el molino de viento y la casa de la familia Forclaz. Es uno de los tantos atractivos turísticos que posee la provincia donde se llevan a cabo diferentes actividades como la teatralización de época que se concreta para representar las actividades típicas que se llevaban a cabo cuando el molino estaba en actividad.

En 1859 se instaló en la Colonia San José el suizo Juan Bautista Forclaz, integrante de una familia de molineros de oficio. Los hermanos Forclaz trabajaron primero con un molino de malacate -movido por mulas- y en 1887 iniciaron la construcción del molino de viento, de reminiscencias holandesas. Fue terminado en 1890, cuando se armaron las maquinarias interiores.

Las construcciones realizadas por la familia Forclaz conforman un conjunto arquitectónico representativo de lo que eran las chacras de inmigrantes de la Colonia San José: la vivienda, los galpones para depósito de herramientas de labranza y demás enseres, el molino de viento y el molino de malacate, el aljibe. Entre estas construcciones, agrupadas en la zona más alta del predio, se destaca el molino de viento.

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