Mary, como la llamaban habitualmente se hallaba infernada en un hospital de Buenos Aires y el dirigente del Partido Obrero, Omar Latini, le dedicó una semblanza, recordando su denodado esfuerzo, a cual se reproduce a continuación.
“Aquejada de una larga enfermedad, adjudicada por propios y ajenos a la contaminación del agua con hidrocarburos, Mary saco fuerzas de un cuerpo muy pequeño y exhausto para dar una lucha inclaudicable contra todos los gobiernos para que garanticen agua corriente las 24 horas, potable, de calidad y suficiente para Caleta Olivia”.
“Su compromiso la llevó a decenas de Asambleas, Foros y Encuentros Ambientales por toda la Patagonia, hasta los últimos días de su vida y jamás perdió contacto con las luchas que se desarrollan en el país”.
Fue participe activa de la ONG S.O.S. Agua; estuvo presente en las movilizaciones y puebladas realizadas en Caleta Olivia por más de una década, incluido el corte de ruta por 10 días que aseguraron que se avance con la obra de repotenciación del Acueducto del Lago Musters en el tramo que entra a Santa Cruz y se anuncie la actual Planta de Osmosis.
Ya afectada severamente por su salud, y siendo derivada a Buenos Aires, lejos de olvidar su lucha y sus orígenes; comenzó un Amparo Ambiental que llego a la Corte Suprema y que hoy se estudia en varias Universidades.
Allí señaló que de acuerdo al Atlas de Mortalidad por Cáncer en Argentina elaborado por el Ministerio de Salud de la Nación, Santa Cruz es una de las cuatro provincias con mayor tasa de mortalidad por dicha enfermedad, circunstancia que los vecinos vinculan con la contaminación del agua.
“También manifestó en la presentación que la red cloacal de la ciudad está colapsada por la mala calidad de los materiales que se utilizaron en su construcción y por el crecimiento demográfico, lo que provoca frecuentes derrames de efluentes cloacales.
A pesar del fallo favorable, ni el Estado Nacional, ni Municipal, ni los respectivos Gobiernos de Chubut y Santa Cruz, cumplieron con los informes requeridos por el máximo tribunal”.
“Caleta Olivia y la región le debe mucho a esta pequeña mujer, gigante luchadora y pesadilla de muchos funcionarios.
No dejo familiares ni descendencia en nuestra ciudad, pero si un legado enorme de dignidad”.