La experiencia se llevó adelante el viernes pasado en el tradicional restaurante Don Pedro, donde incluso participó el intendente Gerardo Merino.
El proyecto es impulsado por el productor Julio Cittadini, quien busca instalar esta carne como una alternativa no tradicional, económica y con potencial para generar empleo en la región.
Según explicó el propio productor, la respuesta del público superó las expectativas iniciales. En apenas un día y medio, la mercadería destinada a la degustación y primeras ventas prácticamente se agotó.
La iniciativa apunta a diversificar una oferta cárnica históricamente concentrada en la carne vacuna y ovina, sumando nuevas opciones para el consumo patagónico.
Durante la presentación, Merino —quien además es veterinario— buscó llevar tranquilidad sobre la seguridad sanitaria del producto.
“Tenemos garantía de que cumple con los estándares del Código Alimentario Argentino”, afirmó el jefe comunal, al tiempo que comparó este proceso con la incorporación que tuvieron en su momento otras carnes como la de cerdo o conejo.
Asimismo, sostuvo que detrás del proyecto existe una oportunidad productiva importante.
“El productor está buscando un mercado que genere trabajo, no solo en la producción, sino también en el circuito comercial”, señaló.
Qué puede venir ahora
Cittadini consideró que esta primera experiencia representa el “puntapié inicial” de un proyecto más amplio. Actualmente, aguardan nuevas autorizaciones para formalizar la producción y sumar a otros productores interesados.
Mientras tanto, la carne de burro divide opiniones, despierta curiosidad y ya logró algo concreto: convertirse en uno de los temas más comentados de Chubut en los últimos días.