Ahora fue el propio secretario general del SIPGER, Rafael Güenchenén , quien lanzó fuertes críticas a la errática política petrolera que lleva adelante la gestión de Claudio Vidal, considerando que no tiene previsibilidad.
El enfrentamiento comenzó a ser más evidente la semana pasada cuando el secretario adjunto Nallib Rivera acusó abiertamente a Vidal de pergeñar una intervención del gremio e incluso propiciar la creación de otro paralelo, olvidándose que fue la masa de trabajadores petroleros que (por haber sido su dirigente) lo respaldaron para que pudiera ser electo gobernador.
Por otra parte, el gobernador procuró atribuirse las gestiones para que CGC incorporara un equipo perforador propio y describió un panorama alentador para el incremento de la producción en los yacimientos convencionales.
Además, es probable que otro punto conflicto fue el hecho que la provincia, a través de sus organismos de contralor, sancionara a una empresa, clausurando temporariamente sus bases en Cañadón Seco y Las Heras, aparentemente sin requerir ningún informe del gremio.
De esta manera pueden comprenderse las críticas que formulara Gúenchenèn hacia quien lo antecediera en la conducción del gremio, aunque no nombra en sus declaraciones que ser difundieron a través de un comunicado de prensa y del cual reproducimos textualmente algunos de sus principales párrafos.
“NO EXISTE RUMBO CLARO”
“En las últimas horas, el Gobierno provincial adoptó medidas que están paralizando parte de una actividad que nos costó muchísimo esfuerzo comenzar a recuperar.
Todos los petroleros saben muy bien lo que hicimos para volver a poner equipos en marcha. Por eso resulta increíble que hoy tengamos equipos que no pueden subir y compañeros a la espera porque las operaciones están bloqueadas.
Es lamentable que Santa Cruz siga sin una política hidrocarburífera seria, capaz de recuperar la producción, atraer inversiones y generar el trabajo que nuestra gente necesita.
Tampoco existe un rumbo claro que brinde certezas. Tenemos recursos, trabajadores capacitados, empresas dispuestas a producir, organización y mejores niveles de eficiencia que en cualquier otro momento.
Lo que falta es una decisión política real, coherente y sostenida para sacar adelante la industria. Llevamos más de dos años y medio esperando y, a juzgar por las medidas que se siguen tomando, esa decisión no va a llegar.
Santa Cruz necesita reglas estables, previsibilidad y seguridad para invertir. Sin embargo, las medidas que se están aplicando van exactamente en el sentido contrario: aumentan la incertidumbre, atentan contra las inversiones y terminan corriendo a las empresas.
Frente a esta situación, quiero llevarles tranquilidad a todos los compañeros. El Sindicato no va a permitir que estas decisiones provoquen una nueva caída de la actividad.
Mientras algunos están más preocupados por atacar a nuestra organización y poner obstáculos, nosotros seguimos gestionando con las empresas para destrabar los equipos, defender el empleo y sostener la producción. No nos van a apartar de esa responsabilidad.
Nuestro compromiso es con los trabajadores. No vamos a entrar en ninguna operación política ni mediática, ni a perder tiempo respondiendo ataques que buscan sacarnos de nuestro eje. Vamos a seguir defendiendo cada puesto, sumando equipos y haciendo todo lo necesario para que Santa Cruz vuelva a producir”.