La historia de Harry, el chico que siendo tan solo un bebé se salvó del asesino de sus padres y es la única persona capaz de derrotar al temible lord Voldemor, cautivó a miles de lectores y maravilló a quienes siguieron la historia en la pantalla grande. El fanatismo que creó la saga sigue vigente y aunque la franquicia ya dio por terminada la historia, sigue sacando provecho en distintos productos que aún están en el mercado.
Un verdadero fanático imaginó mil veces los escenarios fantásticos que describe Rowling en sus libros y soñó con recorrerlos, es por eso que el hotel Georgian House, construido en Londres en 1851, en un intento por atraer a más turistas remodeló varias habitaciones para hacerlas parecer a las del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.
Se trata de habitaciones decoradas con la temática del universo creado por J.K. Rowling. Eso sí, se trata de una experiencia no aptas para todos los bolsillos, ya que una noche para dos personas en el hotel de Harry Potter cuesta 310 euros.
Desde pociones, hasta baúles de viaje, camas con dosel y ventanas góticas, todo el universo de Harry Potter están presentes para que el visitante pueda disfrutar de su propia 'cámara de mago'.
La propuesta "para muggles" -como llaman en la serie a los que no son magos- se puede completar con un recorrido por los estudios Warner , donde hay escenarios de la película, y por locaciones londinenses en las que se filmó la película, como las entradas al Ministerio de la Magia y al bar Leaky Cauldron, y los puentes donde vuelan los Caballeros de la Orden del Fénix. Todo forma parte del "Tour Muggle".