En diálogo con Radio FMQ, Homero Díaz contó cómo vive sus días trabajando en el hospital de Berazatequi. "Me toca estar desde marzo, el hospital necesita en la parte de Terapia Intensiva la parte kinésica. En abril tuvimos el primer caso y desde hace dos meses se empezó a complicar la situación. La realidad es que el virus no discrimina y los que empeoran son los de bajos recursos porque cuando recurren lo hacen sin estudios previos y cuando llegan en muchos casos no queda otra que la intubación".
A su vez, indicó que también se presentan casos azarosos: "muchas veces depende de la suerte, he visto muchas muertes en mis brazos, incluso gente joven que eso nos ha llamado la atención. Tenemos 8 camas de terapia y desde hace dos semanas están completas, la semana pasada vi detrás de un vidrio a un paciente con requerimiento de respirador y era un chico que jugaba conmigo en el ascenso. Padeció con este virus, por suerte no lo tuvimos que intubar, llegó con lo justo, pero todas las veces que lo pasaba a ver le bajaba la máscara de oxígeno y la saturación bajaba. A lo que voy con esto es que un chico que jugó al fútbol toda la vida, con este virus lo pagó. Por suerte se recuperó y le dimos el alta el viernes pasado".
"Gracias a dios que se inauguró una parte nueva con seis camas. Hoy tenemos dos pacientes con obra social que no consiguen terapia para el traslado, están colapsados. También se contagiaron muchos compañeros y cuando se te caen, es muy difícil conseguir gente capacitada para trabajar en terapia", añadió el kinesiólogo.
Luego contó sus sensaciones ante las concentraciones sociales que se realizaron por parte de los anticuarentena: "a mí ya no me da bronca, ya nos da tristeza a mí y a los compañeros. El 17 A, a mí me tocó hacer guardia, ese día de la marcha intubamos a un compañero de enfermería. La sensación nuestra es no poderlo entender, esto se contagia de humano a humano y tenés que ser muy malo para hacer una manifestación o un cúmulo de gente que lo vamos a pagar en estos días. Esto va por una cuestión social".
Por último contó que vivieron un caso de recontagio en el hospital: "tuvimos el primer caso de rebrote de una enfermera que se contagió en mayo y hoy dio positivo el hisopado. Después de los tres meses uno de los anticuerpos desapareció y tuvo un rebrote".