Incendian cuatro vehículos, dos de ellos frente a una comisaría

Un pirómano burló la seguridad de la Seccional Cuarta de Policía y prendió fuego dos vehículos, una Ford F-100 y un Renault Laguna. Mientras los bomberos y policías sofocaban uno de los incendios, a una cuadra del lugar, le prendieron fuego a un VW Golf y más tarde a una camioneta.
“Es un atrevido” dijo un policía sobre el pirómano que prendió fuego a un Renault Laguna y una Ford F-100 en Comunidad y Providencia del barrio Quirno Costa, frente a la Seccional Cuarta.
Frente a la comisaría, el incendiario abrió la puerta de un Renault Laguna estacionado en la calle y generó un incendio en el asiento trasero.
El automóvil había sido dejado por su propietario en el lugar para que se lo repararan, pero el pirómano lo eligió para hacer maldad.
Nadie escuchó nada, nadie vio nada. Ni siquiera los policías que realizaban guardia en la comisaría, ubicada a solo diez metros del lugar.
Gozando de esa impunidad, el pirómano también se subió a una F-100 que estaba estacionada sobre la misma calle Providencia, frente a la iglesia Nuestra Señora de Lourdes.
Una vecina alcanzó a ver al pirómano adentro de la camioneta. Incluso lo describió con pantalón blanco y en la parte de arriba con algo rojo. Pero pensó que se trataba del dueño de la camioneta.
Así, prendió fuego también a esa F-100 que Franco, el herrero de la cuadra, tenía para trabajar. Ayer lamentaba la pérdida de esa herramienta de trabajo, que por el modelo ningún seguro la quería cubrir.
“Prendió acá, después el auto de la esquina, otro a la vuelta. No tenía problemas, con nadie. Siempre estaba estacionada ahí. Lo vieron cuando estaba prendiendo fuego”, contó Franco a Diario Patagónico.
El herrero se quejó de “la inseguridad que hay acá”. “Tenemos la comisaría enfrente. Está loco el tipo este”, añadió.

INSEGURIDAD
Laura, la esposa del mecánico que tenía al resguardo el Laguna incendiado, contó que mientras los policías miraban las consecuencias en el Renault y los bomberos sofocaban la camioneta, el pirómano prendía fuego en la otra cuadra un Volkswagen Golf.
Los vecinos dicen que andaba con un líquido inflamable, que primero lo habría probado en un contenedor.
Ese VW Golf –dominio BIL 213– era propiedad de una pareja de jóvenes que escapando de la inseguridad en otro barrio, habían decidido dejar el vehículo estacionado en calle Nuestra Señora de Lourdes al 1.400, casi Comunidad, a tan solo una cuadra de la Comisaría Cuarta.
“Hace una semana y media nos robaron el estéreo, y lo trajimos para acá porque creía que era más seguro” dijo Yaqueline, que ayer no encontraba explicaciones.
Escapó de la inseguridad y encontró más daños. “Se siente mucha bronca, soy docente y mi marido trabaja de seguridad, entonces pesito a pesito que íbamos juntando. Aparentemente tiró algo inflamable por la luneta que estaba rota. El interior está destruido”, describió la joven.
“Que lo agarren y que investiguen. Pero acá yo ya doy todo por perdido. Fui a hacer la denuncia para tener algo”, comentó Yaqueline.
“Dicen que andaba en un auto. Hay una señora que tiene cámaras y se le rompió justo. A resignarse porque otra cosa no queda”, expresó la mujer.
El pirómano no se cansó de incendiar autos alrededor de la comisaría y siguió su raid. Frente a un gimnasio de 10 de Noviembre y Polonia, sobre la calle 4 al 1600 también prendió fuego una Ford F-100 –patente WKU 998–.

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