Jonathan Ampuero quedó en libertad y no podrá acercarse a la madre de la víctima

Fue detenido el miércoles a la noche en la extensión del barrio Stella Maris luego de haber sido reducido a golpes por los padres y la tía de una adolescente de 14 años a la que habría asaltado a punta de pistola. Ayer por la tarde personal policial de la Seccional Tercera efectuó un allanamiento en una vivienda del sector en donde el sospechoso se resguardó durante su huida y en donde los efectivos buscaban el arma. La tía de la víctima es policía federal y se enfrentó al individuo cuando este la atacó con un hierro. El juez Jorge Odorisio dictó la prohibición de acercamiento del imputado a la vivienda de la madre de la víctima, que reside a pocos metros de donde él vive.

Jonathan Ezequiel Ampuero tiene 24 años, y reside en la extensión del Stella Maris. Cuenta con varias causas en proceso como sospechoso de robo. Se trata además de quien siendo menor de edad fue declarado penalmente responsable por el homicidio del empleado bancario Sebastián Fernández, y a quien se le impuso un tratamiento tutelar, mientras sus cómplices recibieron penas de prisión perpetua.

El miércoles a las 20:30 fue reducido a golpes por los padres y la tía de una adolescente a la que, según la imputación de la Fiscalía, le robó el teléfono celular al amenazarla con un arma de fuego.

Ampuero terminó hospitalizado luego de enfrentarse a la tía de la víctima, una integrante de la Policía Federal que persiguió al sospechoso, le quitó el teléfono de su sobrina, y lo enfrentó cuando este le quiso pegar con un hierro. Tras ser reducido a golpes fue detenido por personal policial de la Seccional Tercera y luego fue trasladado al Hospital Regional.

Ayer en la Oficina Judicial, durante la audiencia de control de detención y formalización de la investigación, la funcionaria de Fiscalía, Jazmín Abraham le imputó a Ampuero el delito de “robo agravado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no puede tenerse por acreditado, en grado de tentativa”.

La funcionaria fiscal detalló el delito ocurrido el miércoles a las 20:30 cuando la víctima, de 14 años, jugaba con una hermanita en la esquina de su casa. En ese momento, relató la representante fiscal, se acercó Ampuero y le dijo: “No te des vuelta, dame el celular”. En esos momentos, según la Fiscalía, el individuo tomó de un brazo a la adolescente y le quitó el teléfono celular.

La madre de la víctima estaba tomando mate con la tía de la niña, que es policía de la fuerza federal. La adolescente les describió cómo estaba vestido el sospechoso y su tía salió en busca del individuo.

La funcionaria fiscal describió que la agente federal corrió a Ampuero, y que este ingresó al interior de una vivienda que no era de él, la mujer pidió a gritos que saliera el pibe que le había robado el teléfono a la nena. En ese momento Ampuero salió de la casa cambiándose la campera, y preguntó qué era lo que quería.

“Dame el celular de la nena”, le pidió la policía. “Tomá”, le respondió Ampuero y le tiró el celular. Cuando la tía de la adolescente se agachaba para tomar el teléfono, Ampuero golpeó a la mujer con un caño de unos 65 centímetros, según la denuncia.

La madre de la niña observó esa circunstancia e intentó frenar al agresor. En ese momento, según el relato de la Fiscalía, llegó el padre de la víctima. Así, entre ambas mujeres y el hombre, redujeron a golpes a Ampuero.

De acuerdo al relato de la funcionaria de fiscalía, los golpes que sufrió Ampuero fueron en medio de esas circunstancias de la detención ciudadana.

En cambio, el imputado alegó en la audiencia que todo el procedimiento había sido ilegal y declaró ante el juez Odorisio, pero no aceptó responder preguntas de la Fiscalía. Dijo que la policía se metió a su casa, siendo que necesitaba una orden de allanamiento, y que cuando llegaron no tenía ningún teléfono celular. “Me pegaron con un caño en la cabeza”, afirmó el imputado y señaló a la agente de la fuerza federal.

Luego la Fiscalía, aclaró que según las actas de intervención de la policía todo el procedimiento policial y de detención fue en la vía pública. Ayer en la calle Raúl Onetto se observaban las manchas de sangre del sospechoso sobre la calle.

Mientras tanto, efectivos policiales de la Seccional Tercera realizaban un allanamiento en busca del arma que podría haber sido descartada por el imputado en el interior de la vivienda en la que se resguardó en medio de la persecución.

El juez Odorisio le concedió la libertad a Ampuero, quien caminaba con dificultad y estaba golpeado en su rostro. Sin embargo, mientras avanza el proceso judicial en su contra, le impuso una prohibición de acercamiento a la madre de la víctima que reside a metros de su vivienda, en el mismo barrio.

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