El juramento del flamante fiscal general, Martín Cárcamo, se llevó a cabo pasado el mediodía de ayer en la sede del Ministerio Público Fiscal de Comodoro Rivadavia. El acto fue presidido por el jefe de fiscales, Juan Carlos Caperochipi, y seguido por compañeros de trabajo del Ministerio Público, fiscales, jueces, amigos y familiares.
"Confiamos plenamente en él y agradecemos que haya decidido permanecer entre nosotros", sostuvo Caperochipi en la introducción de la ceremonia previa a la lectura de la fórmula del juramento.
Cárcamo se formó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y los primeros cinco años que le siguieron a su colación se dedicó a la actividad privada, siempre ligada al fuero penal, hasta que en 2012 resolvió formar parte del sistema Judicial e ingresó al Ministerio Público Fiscal como funcionario de Fiscalía. Allí trabajó, desde sus inicios, con la ex fiscal Liliana Ferrari, quien estuvo a cargo hasta su jubilación de la agencia de delitos contra la integridad sexual.
En diálogo con El Patagónico, sostuvo que fue guiado por su vocación de servicio y encontró su lugar en el Ministerio Público Fiscal.
"El aporte que uno puede hacer permite transformar las realidades de los casos en los cuales intervenimos", sostuvo en referencia a la tarea que desarrolla en la agencia que trata los delitos de mayor sensibilidad.
"Soy un producto genuinamente local", dijo con orgullo y como mensaje a los estudiantes en general, sugirió que "forjen sus esfuerzos en base al estudio que es la única herramienta que les permitirá poder acceder a los objetivos que se fijen".