Elián Valenzuela, más conocido como L-Gante, continúa detenido en la DDI de Quilmes y cada vez más cerca de ser trasladado al penal N°3 de Melchor Romero, en la ciudad de La Plata, donde permanecen alojados los rugbiers que asesinaron a Fernando Báez Sosa.
Lo cierto es que su situación judicial parece complicarse a medida que transcurren las horas, en vez de solucionarse. En este contexto, el referente de la cumbia 420 pasa sus días en una celda que no comparte con nadie, sin colchón y con frío. Por supuesto, no tiene la posibilidad de acceder a un teléfono celular, por lo que escribe canciones -ya lleva escritas más de 80- y cartas a sus familiares en una libreta que posee allí dentro.
Cabe destacar que el último fin de semana su expareja, Tamara Báez, su hija Jamaica y su mamá, Claudia Valenzuela, se acercaron a la sede donde se encuentra para visitarlo y allí dejó ver su verdadero estado anímico tras quebrarse en llanto. De hecho, fuentes cercanas al caso aseguran que está preocupado y decaído porque "comenzó a caer" de que su traslado a Melchor Romero es inminente.
Es menester recordar que los cargos imputados al artista son por privación de la libertad y tenencia de arma de fuego, además de amenazas coactivas. Mientras su abogado Juan Pablo Merlo intenta buscar pruebas para conseguir su libertad, desde el entorno advierten que la excarcelación ya no es un escenario posible.