La investigación por el asesinato de Rafael Nahuel complica cada vez más al Grupo Albatros. Es que más allá de la responsabilidad institucional de Prefectura Naval por el operativo represivo que terminó con la muerte del joven mapuche el 25 de noviembre en el territorio Lafken Winkul Mapu, de Villa Mascardi, Bariloche, se encontraron nuevos indicios que pueden determinar la culpabilidad de tres efectivos de ese grupo de la Prefectura Naval.
Según fuentes judiciales, los primeros resultados de las pericias balísticas y sobre las armas y ropas de los ocho prefectos del Grupo Albatros, que actuaron en el operativo, determinaron que tres de ellos portaban armas MP5, que disparan balas de 9 milímetros. Es decir el mismo calibre que dio muerte al joven mapuche.
También se están desarrollando, en el predio de Tiro Federal de Bariloche, el peritaje sobre las 24 pistolas Beretta, que cargan 9 milímetros, que cargan los prefectos, el dato clave en este momento de la investigación puede surgir de los barridos electrónicos sobre las cintas de carbono, que se están realizando en el Instituto Balseiro y que permitirán determinar cuál de los prefectos disparó su arma MP-5.
Los otros cinco prefectos que ingresaron en el territorio mapuche tiraron con escopetas antitumulto y armas que lanzan pelotas de pintura. Las descargas con las pistolas no están confirmadas, y habrían sido utilizadas en menor medida que los fusiles.
El trabajo en el Tiro Federal se ha extendido por tres días y consiste en contabilizar los cartuchos existentes en las pistolas secuestradas con posterioridad a la represión en Villa Mascardi. Se efectúan tres disparos con cada una de las armas para, en una etapa posterior, comparar esas vainas y proyectiles testigos con la bala extraída del cuerpo de Rafael Nahuel. Hasta el jueves se habían extraído 51 vainas, y la pericia continuará por varios días más.
En este marco, una de las representantes legales de Nahuel, Julieta Wallace, sostuvo: “es tan importante el trabajo sobre las MP-5 como sobre las pistolas”. Es que los testigos recabados hablan de disparos con balas de plomo realizados con armas largas no se pueden descartar el uso de pistolas Beretta.