La cantidad de vigiladores creció un 300% en poco más de tres años

Frente al gran movimiento económico de la ciudad y la difundida sensación de inseguridad que afecta a la sociedad, los vigiladores constituyen ya el cuarto gremio más numeroso de Comodoro Rivadavia, por detrás de los mercantiles, la UOCRA y los petroleros privados.

Desde la delegación local de la Unión Personal de Seguridad de la República Argentina se informó que hoy en Comodoro Rivadavia están en actividad alrededor de 2.000 vigiladores, 5.000 en todo Chubut y unos 1.000 en la zona norte de Santa Cruz.
Según el delegado Julio Gutiérrez, cuya autoridad se extiende sobre las provincias de Chubut y Santa Cruz, el 75% de los vigiladores de Comodoro posee afiliación sindical.
El crecimiento que vivió la actividad en los últimos años es exponencial. Desde fines de 2004 hasta la actualidad aumentó en cerca de un 300% el número de personas empleadas en agencias de seguridad privadas.
El 18 de octubre de 2004 Diario Patagónico publicó un informe detallando que por entonces eran sólo 520 los vigiladores en Comodoro, según constaba entonces en los registros que llevaba la Policía Provincial, autoridad de aplicación de la ley provincial 3.941 -»Reglamento de servicios particulares de seguridad»- y sus modificatorias, entre ellas la ley 5.297 de 2004.
Hasta la actualidad sólo una agencia se sumó a las 16 que existían por entonces en Comodoro, aunque desde el área de Operaciones de la Unidad Regional de Policía se informó que por lo menos otras cuatro se encuentran tramitando su habilitación.

AL MANDO
Un rasgo común a la gran mayoría de las agencias en funcionamiento corresponde a la procedencia de sus dueños o directores técnicos, que casi en todos los casos son personal retirado de las fuerzas armadas, de seguridad o policiales.
En su artículo 10, la ley 3941 impone que el «Director Técnico» de cada agencia sea «graduado en carreras universitarias o terciarias relativas a la seguridad» o acredite «idoneidad para la función, la que se presumirá en el caso de los oficiales retirados de las fuerzas armadas, de seguridad o policiales».
La ley impide al personal de organismo públicos relacionados a la seguridad desempeñar la actividad en la órbita privada.
«Haber trabajado en la Policía de Chubut por algo más de 30 años nos permitió generar un determinado nivel de confianza, que impulsó la demanda de nuestros servicios», comentó el ex jefe de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia, Gilberto Solís.
«La experiencia en Policía es fundamental para el estudio de los riesgos a los que están expuestas las personas y los bienes», comentó el comisario mayor retirado, quien puso a andar su propia agencia en enero de 2004, después de iniciar los trámites de habilitación el 3 de julio de 2003. Por entonces contaba con sólo dos vigiladores a su cargo y hoy mensualmente la empresa que dirige abona alrededor de 90 sueldos, ofreciendo servicios a comercios, empresas -muchas de ellas del rubro petrolero-, entidades civiles y organismos del Estado como la AFIP, donde el servicio era anteriormente cubierto por Gendarmería.
Este dato aporta evidencias a la certeza de que las agencias privadas de seguridad avanzan también sobre servicios que antes eran cubiertos por agentes de organismos públicos.
«Nuestro servicio es personalizado, inmediato y asistimos sólo al requerimiento de nuestros clientes. En cambio el servicio público puede tener más de un requerimiento simultáneo. Nosotros hacemos prevención del delito, disuasión por permanencia», analizó Solís.
Entre otros fundadores o directivos que en su pasado prestaron servicios a la policía o las fuerzas armadas se cuenta a Norman Saunders y Roberto Giusti en la empresa Sagi; a los comisarios retirados Julio Lesque en Alerta (empresa procedente de Rawson) y Pablo Amarilla en Expasa, a los ex militares Carlos Azamor en NYC, y a Eduardo Falco y Hugo César Espeche en Espe.
Este último se encuentra en la actualidad detenido por su participación en la denominada «Masacre de Las Palomitas». En plena dictadura militar Espeche revistaba como capitán del Ejército. Se lo acusa de haber retirado de la cárcel penitenciaria de Salta a los 11 presos políticos que luego fueron ejecutados en el paraje «Las Palomitas», el 6 de julio de 1976.
Pero este antecedente de su fundador no resulta perjudicial al negocio que ahora capitanea la esposa del ex militar detenido.
Según se informó desde el sindicato, Espe hoy es la empresa que mayor número de vigiladores emplea en Comodoro Rivadavia, alcanzando los 400.
Según las fuentes sindicales, en cantidad de empleados le siguen Expasa y NYC.
Las demás firmas habilitadas en la ciudad son Solís (SSS), Brújula, Sagi, CB Obras y Servicios, Gulcan, Rivadavia, Austral, Apropat, Vigilan, Search, Brinks, Alerta, Guar Patagonia y Prosegur.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico