La condena de "Piri" Alaniz ya tiene "doble conforme"

La condena de 11 años y 6 meses de prisión que recibió Christian "Piri" Alaniz por el homicidio de Angel "Leito" Vidal obtuvo el doble conforme. Así lo confirmó ayer la Cámara Penal de Comodoro Rivadavia durante la lectura de la sentencia. El fallo había sido impugnado por la defensa del condenado y ahora resta que el Superior Tribunal del Chubut realice la consulta obligatoria por superar los 10 años de pena.

De manera unánime la Cámara Penal de Comodoro Rivadavia confirmó en todos sus términos la sentencia condenatoria que recibió en primera instancia Christian Alaniz. Así se dio a conocer ayer tras haberse realizado la semana pasada la audiencia de impugnación de sentencia, ocasión en la que el defensor postuló el cambio de calificación por la de “homicidio culposo” y de manera subsidiaria, que se readecue la pena al mínimo de 10 años y 8 meses. La Fiscalía, mientras tanto, requirió que se confirme en todos sus términos la sentencia condenatoria de primera instancia en contra del imputado.

Los fundamentos completos del fallo estarán a disposición de las partes el 14 de febrero, a partir de lo cual comenzarán a computarse los días para la recurrir a la siguiente instancia, aunque de todas maneras el fallo deberá ser revisado por el Superior Tribunal de Justicia en virtud de que la pena supera los 10 años de prisión.

El tribunal de alzada estuvo integrado por los jueces Guillermo Müller, Daniel Pintos y Martín Montenovo, mientras que el Ministerio Público Fiscal lo representó la la fiscal general, Cecilia Codina. La defensa de Alaniz, en tanto, la llevó a cabo el abogado particular, Guillermo Iglesias.

LOS AGRAVIOS DE LA SENTENCIA

En la impugnación presentada por la defensa, los agravios de la sentencia estuvieron marcados por “arbitraria valoración de la prueba” por parte del tribunal de juicio. El defensor insistió con la figura de “homicidio culposo” porque según su criterio cuando el imputado disparó, la víctima “estaba fuera de su alcance”.

“Esto fue valorado en la sentencia por los jueces, pero fue desechado”, aseguró Iglesias. También se refirió a que según el perito, Gonzalo Migues Murilla, el proyectil que se extrajo en la autopsia del cuerpo de la víctima, por su peso, era calibre 32 milímetros. Sin embargo en el lugar del crimen se encontraron vainas 9 milímetros. La explicación que dio el tribunal al respecto fue que el lugar es conflictivo y que las vainas pueden estar de un conflicto anterior, lo cual es una conjetura sin valor probatorio.

El delito que se le imputó a Alaniz también fue objeto de cuestionamiento. La víctima fue retenida detrás del auto por otra persona y cuando se zafó recibió el disparo, esto excluye el dolo, enfatizó el defensor. “Nunca tuvo la posibilidad de representarse la presencia física de la víctima mientras él disparaba”, afirmó. También cuestionó la dosificación de la pena solicitando al tribunal que no se aparte del mínimo establecido para el delito, 10 años y 8 meses de prisión.

En contraposición, la fiscal solicitó que se confirmara la sentencia condenatoria en contra de Alaniz la cual definió como lógica y fundada. Y recordó que todos los efectivos policiales que declararon en el juicio refirieron que había dos bandas antagónicas en el barrio Moure, los de arriba y los de abajo o papas fritas, al que pertenece el imputado. Que al lugar llegó Alaniz en un auto, se bajó efectuó primero tres disparos hacia el grupo y luego un disparo dirigido directamente al cráneo de Vidal. Todos los testigos fueron contestes en que hubo una única arma y el único que la disparó en el lugar fue Alaniz.

El escenario criminal, según refirió la acusadora pública, es una zona altamente conflictiva y pudo haber vainas de vieja data, pero afirmó que quedó claro que la víctima iba caminando junto a un familiar por la calle Marinero López y no se hallaba escondida detrás de un automóvil estacionado como propone el defensor.

No se puede hablar de delito culposo cuando hay una persona manejando un arma de fuego, aseguró Codina. Alaniz sabía lo que hacía y dirigió la acción de disparar sabiendo que podía causar la muerte, se lo representó y lo aceptó y no se evidencia error en la psiquis del imputado, sostuvieron las tres juezas en el fallo.

En cuanto al monto de la pena, la fiscal afirmó que fue la correcta y adecuadamente fundada por el peligro causado y la calidad de los motivos que lo llevaron a delinquir. Por esa razón, solicitó que se confirme en todos sus términos la sentencia condenatoria.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico