La defensa de Boudou pidió la nulidad en el inicio del juicio

El exvicepresidente de la Nación en el kirchnerismo, Amado Boudou, comenzó a ser juzgado por la venta de la eximprenta Ciccone Calcográfica, y en el inicio de debate su defensa pidió la nulidad por entender que "tiene que contar con la totalidad de los testimonios y las pruebas".

El exvicepresidente está acusado de los delitos de cohecho y negociaciones incompatibles, que prevén hasta 11 años de prisión.

Boudou arribó minutos antes de las 9.30 a los tribunales federales de Comodoro PY 2002 e ingresó por una puerta lateral entre un doble cordón de custodia policial para dirigirse directo a la sala AMIA en el subsuelo del edificio.

Sin hablar con la prensa, el ex vicepresidente se ubicó en la primera fila de asientos para los acusados, en la sala de audiencias, junto a su abogado Eduardo Durañona, quien fue el primero en hablar ante el Tribunal Oral Federal 4 para pedir la nulidad del inicio del juicio.

Boudou es juzgado junto a su amigo y socio, el empresario José María Núñez Carmona; el extitular del fondo de inversión "The Old Fund" y supuesto testaferro, Alejandro Vandenbroele; el exjefe de Asesores de AFIP, Rafael Resnick Brenner; el exdueño de la imprenta Nicolás Ciccone, y el exjefe de Gabinete de Asesores del Ministerio de Economía, Guido Forcieri.

El juicio se inició a las 9.30 con la lectura resumida de las acusaciones hechas por el fiscal de instrucción del caso, Jorge Di Lello y las querellas, en la causa que estuvo a cargo del juez federal Ariel Lijo.

Casi una hora más tarde, los jueces dieron paso a las llamadas "cuestiones preliminares" y fue el momento elegido por el abogado de Boudou, Eduardo Durañona, para plantear la nulidad del inicio del juicio por entender que falta incorporar prueba que todavía permanece bajo investigación en el juzgado de Lijo, ligada a la llamada "ruta del dinero" de la maniobra.

"Si el Tribunal quiere encontrar la verdad de los hechos, una verdad objetiva de cómo sucedieron los hechos, ya sea para absolver o condenar para llegar a una sentencia justa, tiene que contar con la totalidad de los testimonios y las pruebas", expuso el letrado.

Durañona se refirió a un remanente de la causa por Ciccone, aún en trámite en el juzgado de Lijo vinculada al rol de ex funcionarios de la AFIP en las maniobras, entre ellos su extitular, Ricardo Echegaray, quien ya fue indagado pero aún no se resolvió su situación procesal.

"Considero que este juicio y este debate, en las condiciones en que está siendo llevado, no puede llevarse a cabo, entiendo que hay muchos elementos de prueba que no están en este debate", agregó el abogado.

Los jueces Pablo Bertuzzi, Néstor Costabel y María Gabriela López Iñiguez deberán resolver sobre este pedido, aunque no lo harán hasta el próximo martes, cuando se reanude el debate porque hicieron lugar a un pedido de postergación pedido por otras dos defensas nombradas en las últimas horas; las de Resnik Brenner y de Vandenbroele.

El próximo martes 10 se prevé seguir con los planteos y, en caso de dar los tiempos, comenzar con las declaraciones indagatorias de los acusados, quienes podrán o no usar su derecho a hablar ante el Tribunal.

Boudou enfrenta el segundo juicio oral en su contra tras haber sido sobreseído, por extinción de la acción penal a raíz del paso del tiempo, en otra causa por falsificación de papeles de un automóvil Honda.

Pero los cargos por Ciccone revisten mayor gravedad ya que si hay condena en "concurso real" podrían sumarse las penas previstas para cada delito hasta un total de 11 años de cárcel.

Según la acusación en su contra, leída al inicio del juicio oral, Boudou usó su cargo público para lograr que la ex Ciccone, única empresa con capacidad para imprimir billetes, pasara a manos de su amigo Núñez Carmona a través del testaferro Vandenbroele, nombrado en el fondo de inversión y así adjudicarse los contratos con el Estado Nacional.

"Tal adquisición tenía la ultra-intención de lograr la contratación con el Estado Nacional para la producción de billetes de curso legal y para ello, el Lic. Amado Boudou, por entonces Ministro de Economía de la Nación, se interesó en esa operación, junto a su socio comercial, José María Núñez Carmona", consideró Di Lello en el requerimiento.

Y para "concretar la maniobra, los nombrados requirieron la colaboración de diferentes personas las que fueron investigadas en estas actuaciones" como los ahora enjuiciados.

El ex vicepresidente, además fue enviado a juicio oral por la compra irregular de 19 vehículos de lujo para el Ministerio de Economía, cuando estuvo a cargo del organismo.

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