La Escuela 7717 está en peligro de derrumbe

En el edificio funcionaba la asociación vecinal del Stella Maris y el terreno comenzó a ceder después de una inundación. Se había licitado un nuevo edificio, pero nunca se comenzó a construir. Este año se realizó una nueva licitación, pero no se asegura cuándo comenzarán los trabajos. Los padres de estudiantes exigen respuestas al Gobierno provincial.

La comunidad educativa de la Escuela 7717 está preocupada. Si bien la ministra de Educación de Chubut, Florencia Perata, anunció que, a partir de este lunes, volverá la presencialidad plena a las instituciones, el edificio de la escuela del Stella Maris, en Comodoro Rivadavia, está con peligro de derrumbe y no es un lugar seguro para que los chicos puedan realizar sus estudios secundarios.

Los padres están cansados de no tener respuestas. Las preguntas son cada vez más y la incertidumbre se incrementa con el paso de los días. Es por eso que, el miércoles, se reunieron en el edificio para respaldar a los directivos y exigir la presencia de los titulares del Ministerio de Obras Públicas de Chubut.

En diálogo con El Patagónico, Mercedes Linares, una de las mamás de la Escuela 7717, explicó que el establecimiento no está en condiciones para que los jóvenes vuelvan a clases y, mientras siguen esperando acciones de Provincia, se siguen perdiendo días de clases. “Yo como mamá siento que el Stella Maris está abandonado. No tenemos cómo hacer que los chicos ingresen porque no hay un certificado que diga que la escuela es segura y que no se va a venir abajo con ellos adentro”, denunció.

PELIGRO DE DERRUMBE

Según Linares, la escuela tiene problemas edilicios con peligro de derrumbe donde las paredes están debilitadas. Otro de los inconvenientes, que reclaman los vecinos, es que el terreno ha comenzado a ceder después de una inundación.

“El edificio está deteriorado desde hace mucho tiempo. Desde el 2016 se había licitado el pedido de una nueva escuela. Estaba visible el cartel, pero, de un día para el otro, lo sacaron. Volvieron a hacer una nueva licitación este año, pero no tienen fecha de inicio de construcción. Y por más que, comience a construir este año, no vamos a tener escuela en lo inmediato. Estimamos que se tardará en construir tres años más. En ese tiempo ¿qué hacemos con los chicos? ¿Se van a quedar en casa?”, se preguntó Linares.

EXIGEN LA PRESENCIA DE OBRAS PUBLICAS

En la Escuela 7717, solo han tenido clases presenciales los alumnos de primer y sexto año de secundario. La próxima semana se estima que volverán el resto de los cursos, pero nadie sabe cómo lo harán ya que las dimensiones de las aulas no permiten más de 8 alumnos por grado.

“Tienen todo para cumplir el protocolo. El tema es que el colegio funciona donde antes era la asociación vecinal. No es lo apropiado para ser un establecimiento educativo porque las aulas son de 3x3. En invierno se mueren de frío y en verano no se soporta el calor. Un caso específico son los chicos de sexto (año). Antes de la pandemia, en un aula, no podían ingresar más de 8 chicos por aula, pero ahora por el protocolo solo podrían ingresar dos o tres alumnos por aula porque son muy chicas”, aseveró la madre.

Los padres quieren respuestas y exigen que las autoridades se hagan presentes en el barrio. “No hay respuestas. Necesitamos que venga alguien, vea lo que está pasando y nos diga que nuestros hijos pueden ingresar con total seguridad. La directiva pone todo para que los chicos arranquen bien, pero están atados de pies y manos”, cuestionó.

Escuela 7717 está en peligro de derrumbe (2).jpeg
Escuela 7717 está en peligro de derrumbe (3).jpeg

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico