La fiscal denunció amenazas y dejó la investigación

Florencia Gómez radicó dos presentaciones penales por amenazas de muerte a su familia directa. Fue quien dejó en libertad al médico alcoholizado que atropelló y mató a un ciclista que iba a trabajar.

La fiscal de Rawson Florencia Gómez se alejó de la causa que investiga la muerte del joven Ronald Guerra, ocurrida el 18 de enero en la avenida Marcelino González –entre Playa Unión y Rawson- cuando fue atropellado alrededor de la 1.45 de la mañana por el médico Nicolás Suganuma –quien conducía alcoholizado-, cuando aquel se dirigía a su trabajo.

La decisión de la funcionaria del Ministerio Público Fiscal capitalino obedeció a insultos agraviantes y amenazas que recibieron ella y su entorno familiar, tanto vía telefónica como por redes sociales, y por lo cual el 28 de enero radicó dos denuncias penales que hará públicas cuando se produzca la apertura de investigación de las mismas, informó Jornada.

Dichas amenazas o advertencias de muerte relacionada a su persona y familiares directos recaen en la instigación a cometer un delito y algunas de esas personas ya fueron identificadas por la fiscal.

No obstante, el procurador general de la provincia, Jorge Miquelarena, autorizó este lunes -vía resolución- la inhibición de Gómez a seguir siendo la fiscal del caso Ronald Guerra, quien desde que se hizo cargo de este caso ha tenido varias marchas; pedidos de detenciones; solicitudes de apartamientos; demoras en los peritajes (estimados para mediados de marzo); amenazas y ahora una inhibición.

Ronald “Rony” Guerra falleció en la madrugada del lunes 18 de enero cuando se dirigía, a bordo de su bicicleta, a trabajar a una pesquera de Puerto Rawson.

Según se detalló, a la 1:45 de ese 18 de enero Ronald Guerra se dirigía a trabajar en su bicicleta por la calle Marcelino González y al pasar la intersección de la calle 26 de Noviembre (en cercanías de lo que se conoce como el sector de “El Elsa” fue embestido por el lado derecho del rodado que era conducido por Nicolás Suganuma, lo que implicó que el cuerpo de Nicolás se montara sobre el vehículo, rompiendo el parabrisas y luego fuera arrojado al suelo sobre la banquina, produciéndose su deceso en la misma calzada.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico