La historia de la nena que intentó robar útiles

Natalia Castilla (36) contó los motivos por lo que su hija quiso llevarse una caja de marcadores y otra de lápices sin pagar. Además, se refirió al operativo policial y destacó la ayuda recibida.

Juana, un nombre de fantasía para ocultar su verdadera identidad, tiene 13 años y es la cuarta de seis hermanas. Huérfana de padre desde hace dos años, este lunes se convirtió en noticia luego de que la policía la demorara cuando intentó robarse una caja de marcadores y otra de lápices de un local ubicado en la calle 20, entre 15 y 13, de General Pico, en La Pampa.

El episodio ocurrió el lunes cerca de las 19.30. Natalia Castilla (36), la madre de la criatura y de otras cinco mujeres, de 9, 11, 17, 19 y 22, estaba en su casa del barrio Malvinas cuando recibió un llamado que la descolocó: su nena de 13 había sido demorada tras un intento de robo y estaba en un patrullero rumbo a la Comisaría 4°.

La mujer cortó el llamado y “voló” a la dependencia policial. “Cuando llegué, todavía no había llegado. Apenas me vio, se largó a llorar y me pidió perdón. Dijo que estaba arrepentida, que pensó que me iba a ahorrar plata”, recapituló en comunicación con Infobae.

Ese mismo día, a la mañana, Natalia había ido a comprar los útiles para el inicio escolar de sus hijas, pero por una cuestión económica no pudo adquirir todo lo que necesitaban. “Compré un poquito”, explicó.

Atenta a esta situación, más tarde, su hija le pidió permiso para ir al parque. Natalia accedió sin imaginarse que los planes de la adolescente eran otros. “Se fue a la tienda e intentó llevarse una cajita de fibras y de lápices de colores”, contó la mujer.

Más allá de la insólita y triste noticia que derivó en la detención de la menor, el operativo policial que se desplegó fue “exagerado”: participaron dos patrulleros, dos motocicletas y varios agentes a pie. “Se ve que a la dueña del lugar ya le habían robado en otras ocasiones, así que cuando la descubrió, la agarró del brazo y la zamarreó”, dijo Natalia, y dejó en claro que, más allá de eso, los oficiales trataron bien a Juana: “Me contó que uno de ellos le dijo: ‘Si fuera por mí, te regalo todo’”.

Tras llegar a su casa, la madre de la nena contó que tuvo una charla con su hija, en la que Juana le dio su versión de los hechos. “Ella creyó que me iba a aliviar la situación a mí, que quedé viuda hace dos años (N.d.R: el padre de las nenas murió de COVID) y estoy sin trabajo fijo. Pero jamás se imaginó que podía pasar todo esto. Yo siempre le he inculcado que robar está mal y que es preferible pedir, aunque dé vergüenza, y no tomar las cosas que no son de uno”, dijo.

Por la gran repercusión que tuvo el caso, Natalia recibió todo tipo de ayuda. “Es impresionante la cantidad de gente que se solidarizó. Estoy muy agradecida. Recibimos carpetas, guardapolvos, mochilas, zapatillas... De hecho, lo que me sobró se lo voy a dar a otras familias que sé que también necesitan”, aseguró.

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