Puerto Deseado es una ciudad ubicada en el departamento Deseado de Santa Cruz y ofrece varias alternativas para sorprender al visitante. Es que todo está allí: naturaleza e historia.
La geografía de la estepa, con vegetación austera, tajeada por la ría, decorada por cañadones junto a un mar de mareas amplias conforman el paisaje. Los centenares de cañadones y quebradas que rodean a esta localidad costera son el escenario ideal para practicar moutain-bike y disfrutar de las enormes paredes de rocas volcánicas y de inmejorables vistas de la Ría Deseado.
Los amantes de la naturaleza, pueden visitar las Reservas Naturales Ría Deseado, Cabo Blanco e Isla Pingüino. Estas tres reservas tienen en común que brindan un contacto cercano y accesible con el entorno, la flora y fauna autóctonos.
La ría Deseado, sobre cuya entrada se levanta Puerto Deseado, es un maravilloso lugar para conocer y disfrutar. Hay quienes dicen que es una de las formaciones naturales más bellas de América. Pero, además, efectivamente es geológica y faunísticamente única, por lo que fue nombrada Reserva Natural Intangible. Se trata de un río que abandonó su cauce, y éste fue ocupado por el mar. Este accidente geográfico que se produce sobre el río Deseado ha erosionado a lo largo de siglos la meseta que la rodea y formado unos cañadones dignos de ver. Especialmente desde sus miradores, como el Darwin. Este lugar es el hogar del pingüino de Magallanes desde octubre hasta abril. El clima en la ría tiene escasa lluvia, 200 milímetros anuales, por lo que la vegetación se compone de arbustos bajos, y es muy ventoso, presente 300 días al año. En consecuencia los amantes de los deportes de vela disfrutan a pleno de las condiciones climáticas para llevar adelante sus prácticas y competencias. Además, hay un deporte que es especialmente la estrella: el kayak.
Por su parte, Cabo Blanco, es una reserva natural que fue creada mediante decreto por el Gobierno Nacional en el año 1937 con el objetivo de para proteger la fauna. Este es un lugar que resulta muy atractivo para los que gusta disfrutar de sitios naturales, safaris, travesías, construcciones históricas y fauna en estado salvaje. Es el sitio de una de las poblaciones supervivientes de lobos marinos de la Argentina. Aunque la estrella es el oso marino, otras especies lo acompañan en Cabo Blanco. Se pueden ver leones marinos, varios nidos de cormoranes grises, de cuello negro y una cormoranera de cormoranes imperiales.
El Parque Marino Isla Pingüino, a solo 20 kilómetros de la localidad santacruceña de Puerto Deseado, permite apreciar en sus 159.526 hectáreas una diversidad de fauna marina única en el mundo, varias especies de aves marinas y entre ellas los pingüinos de Penacho Amarillo, las estrellas de este ecosistema que llena de vida las aguas del sur del Mar Argentino. Los recorridos por esta superficie de colores únicos otorgados por las rocas de origen volcánico con características de pórfido jurásico y de macizos cuarcíferos, también permiten disfrutar de la sana convivencia de estas aves con lobos y elefantes marinos y observar delfines australes y toninas overas en las transparentes y verdes aguas del extremo sur del Golfo San Jorge.
Hogar de increíbles paisajes y fauna, los que buscan historia también encontrarán cómo entretenerse en Deseado. El casco urbano ofrece un patrimonio edilicio que refleja el trabajo de inmigrantes europeos y que se expresa en obras como los edificios del Banco Nación y de la Estación de Trenes, construidos en piedra por artesanos yugoslavos. El recorrido también permite revivir, con testimonios arquitectónicos e históricos, los eventos sucedidos durante las huelgas de los trabajadores rurales de 1921, que se conocieron como La Patagonia Rebelde.
El Museo Lítico, donde se puede apreciar los vestigios de la cultura de los tehuelches; el Ferroviario, que revive los años dorados del Ferrocarril Patagónico; y el Mario Brozoski, que permite descubrir elementos rescatados de la corbeta Swift, un barco de guerra británico que se hundió cerca de la costa deseadense en 1770, son otros de los atractivos del área urbana.
Otro deleite es la gastronomía, basada en la inmensa riqueza de los pescados y mariscos del litoral marítimo, que permite disfrutar de exquisiteces como la merluza negra, los langostinos, las centollas, los calamares, los mejillones, y también del producto saliente de la estepa patagónica, que es el cordero.
El ferrocarril fue clave en la historia de esta localidad y el Vagón Histórico, que fue construido en 1898 y circuló entre Puerto Deseado y Las Heras entre 1909 y 1978, lapso en el que estuvo involucrado en episodios vinculados a las huelgas rurales de 1920 y 1921 y a las operaciones militares realizadas para reprimirlas, es uno de esos atractivos turísticos.
Otro sitio clave, declarado Monumento Histórico Municipal, es la Estación del Ferrocarril, un magnífico edificio construido en 1909 con piedras de la zona y que hoy alberga al Museo del Tren, que se puede conocer a través de visitas guiadas a cargo de los extrabajadores ferroviarios.
Las actividades turísticas del museo se completan con un hermoso viaje en una pequeña máquina similar a las que se conocen como "zorras", que permite obtener las mejores vistas desde las alturas del pueblo.
El recuerdo de las huelgas de 1920 y 1921, cuando un grupo de trabajadores laneros y peones rurales se rebelaron pidiendo mejores condiciones de trabajo, se conocen como la "Patagonia Trágica" o "Patagonia Rebelde", y sus huellas son notorias en Puerto Deseado. Las mismas están reflejadas en lo que se conoce como el circuito "Cara a la Libertad", que según su creadora, Marisa Mansilla, de la Asociación Amigos de la Biblioteca Ameghino, "permite apreciar el Hotel Argentino, donde paró el teniente coronel Héctor Varela, encargado por el Ejército de la represión de los huelguistas, entre otros sitios emblemáticos".
El Cementerio, caracterizado por las tumbas de piedra realizadas por picapedreros yugoslavos y donde está enterrado Servando Romero, un muchacho fusilado junto con José Font, alias "Facón Grande", el cabecilla de la revuelta; la fonda La Leonesa; el cine teatro Español; la antigua comisaría; Puerto Jenkins; la Compañía Argentina de Salud; el cine Colón; y los talleres gráficos del periódico El Orden, son otras de las referencias del circuito "Cara a la Libertad".