Las maestras Érica y Silvina, dan clases en la Escuela 7703 de Caleta Córdova, uno de los primeros barrios de la ciudad que quedó aislado desde la primera tormenta que azotó a la ciudad el pasado miércoles. Aunque, el establecimiento se encuentra en buenas condiciones , estas educadoras entendieron que su tarea hoy no está dentro de los límites de las cuatro paredes de las aulas.
"No estamos cumpliendo funciones en la escuela, porque creemos que nuestra función es caminar y llegar con ayuda a las casas de nuestros alumnos. A las personas que nos critican les decimos que creemos que estamos haciendo algo más importante que brindar un marco teórico en el aula, estamos asistiendo casa por casa", dijo Érica en diálogo con El Patagónico.
Silvina coincide con su postura y sostiene que "Comodoro necesita que la gente dé , que no se fije a quién y que dé de corazón. En nuestro barrio siempre hizo falta el agua, por eso buscamos agua, bidones vacíos para llevar".
Asimismo, puso en valor la cantidad de jóvenes que sirven de voluntarios en cada barrio "chicos mojados, pasados de frío y con pala ayudando en todos los rincones. Creo que esta bueno que se reconozca que los jóvenes trabajan por todos, no se fijan a quien le extienden una mano, comprenden que la gente necesita ayuda", concluyó.