Marcela López fue filmada corriendo desesperadamente antes de desaparecer

La última filmación de Marcela López había sido en un negocio, luego de comprar golosinas y casualmente en el mismo lugar estaba su hija, pero no se vieron. Ahora se conocieron nuevas imágenes en el que la mujer desaparecida en Río Gallegos corre desesperadamente.

sde hace casi un mes una familia de Río Gallegos sigue consternada por la desaparición de una de sus integrantes, ya que poco se sabe de su paradero a pesar de que la policía la busca intensamente. Las hijas de Marcela López, última vez vista en la ciudad de la capital santacruceña, dialogaron con La Opinión Austral y denunciaron que algunas cámaras no aparecen en el expediente, de hecho, en un registro fílmico se la observa corriendo por la costanera local, y nadie les supo decir si esto es una prueba concreta de lo que pudo haberle pasado.

Una cámara sobre la calle Chiclana muestra a Marcela corriendo. “¿De qué escapaba? ¿qué pasó antes? es lo que queremos saber, y hasta ahora no tenemos respuestas. Vamos a hablar y todos agachan la cabeza, no sabemos por qué, no sabemos si ocultan algo o qué”, dijo Rocío González, una de sus hijas.

“No quiero que pienses que nosotros te ocultamos algo, Rocío. Nosotros estamos a tu disposición” le dijo la jueza Valeria López Lestón a la hija de Marcela en una reunión que mantuvieron en los últimos días, tras recibir el expediente. Lo cierto, es que la familia quiere saber qué pasó con Marcela y los rastrillajes continúan en la zona de la costanera.

Cabe destacar, que el 22 de mayo pasado, Marcela había hecho tortilla por pedido expreso de su hija Rocío, luego tomarían unos mates mientras veían a su nieto jugar al PES 2009 en la Play Station.

Marcela le dijo que le dolía la cabeza y tenía malestar general por lo que pensó que sería anginas, lo mismo que sufrió Rocío tiempo atrás. “¿Qué medicamento te dieron esa vez?" preguntó la mujer a su hija. “Ahí te traigo, pero no lo tomes, primero que te vea un médico”, respondió la hija.

Luego tuvieron una conversación normal: “Hija, hacete un mate aparte, no vaya a ser cosa que te contagie”. Rocío sacó un mate grande de River y ante esto Marcela le dijo: “Ese mate gasta mucha yerba, ya te voy a regalar uno más chiquito”.

Más tarde, la abuela se quedó con su nietito de siete años y pusieron Netflix en la tele para ver la serie “Carmel” y Rocío se iría a trabajar a una conocida mercería del centro de Río Gallegos.

Aquel sábado, el día en que se anunciaban las restricciones estrictas en la lucha contra la propagación del Covid fue un caos. El anuncio salió a las cinco y media de la tarde y su hija Rocío se quedó trabajando hasta las siete.

Apenas llegó notó algo raro ya que el auto de su mamá estaba afuera. “Siempre le decía que lo deje adentro porque podían robarnos”, dijo la hija en declaraciones a La Opinión Austral.

Desde aquel día nada se sabe de Marcela y sus cuatro hijos la esperan: Claudia (37) y Analía Barría (35) frutos de su primer matrimonio con Luis Barría, y Mario (29) y Rocío González (27) de otra relación con Mario González quieren saber qué ocurrió con su mamá.

Marcela fue vista por última vez cerca de las ocho de la noche del sábado 22 en la zona del monumento al amor en la costanera local. Dos horas antes fue localizada gracias a cámaras de seguridad en el kiosco "Mi Villano" en la avenida Kirchner, cerca de su casa de la calle Bouchardo.

Rocío es la menor de las hijas y también fue vista por el Cuerpo Médico Forense durante la última semana. Se ha presentado como querellante en la causa junto a su abogado Jorge Trevotich, y en las últimas horas se llevó una desagradable sorpresa cuando tuvo acceso al expediente, que es llevado adelante por la jueza Valeria López Lestón.

Tal fue el malestar que usó sus redes sociales para mostrar su descontento. En una publicación de Facebook señaló: “No hay registro de cámaras de mi mamá en su auto desde las 16:30 a 18 hs. ¿Qué hacemos? ya fuimos a todos lados, golpeamos todas las puertas. Les pedimos a todos los entes a cargo de esto, incluso tocamos muchas puertas de casas privadas en un estado de desesperación y desborde emocional, cuando no es nuestro trabajo. Tenemos la pieza más importante, cuando sale y cuando vuelve, ahora nos dicen “no hay material”, aseguró en un tramo del posteo que llegó a ser compartido por más de 300 personas.

“Me cansé. Confié. Debería haberlo hecho todo por mi cuenta y seguro en menos de una semana armaba el recorrido, ahora ya me veo la semana que viene nos van a decir que ya las cámaras no graban y se borraron porque tienen tiempo de duración, como ya nos dijeron en algunos lugares”, aseveró la hija de Marcela.

Desde aquel día, la familia denuncia algunas irregularidades, incluso Rocío aseguró, en declaraciones a La Opinión Austral, que no se quedará con “la hipótesis de la costanera” sino que busca establecer qué pasó en los momentos previos a que la mujer desapareciera.

“La cámara del kiosco la conseguí yo”, indicó Rocío en declaraciones a este diario. Además, ella pudo, junto a su hermano Mario, obtener dos cámaras más: una que muestra a su mamá entrar y salir de su vivienda, a las cuatro y a las seis de la tarde.

En la jornada del lunes, Rocío se reunió con el comisario inspector José Luis Oyarzún, superintendente de la Policía Judicial e Investigaciones, y el funcionario le aseguró que se encuentran a su disposición para lo que necesiten.

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