La isla de Maui es la segunda más grande en extensión del archipiélago de las islas Hawái y uno de los puntos turísticos predilectos para los recién casados y aquellos que aman vacacionar junto al mar. En esta isla se encuentra en perfecta armonía y convivencia los pequeños núcleos de población residente con los resorts más lujosos y sofisticados.
Se trata de una de las islas más bellas del mundo, donde se puede disfrutar de un entorno natural virginal y exuberante, dominado por dos montañas volcánicas, Mauna Kahalawai y Haleakala. Por todo ello a esta isla se la conoce como “Maui no ka oi”, o en su traducción al castellano “Maui es lo máximo”. Un dato curioso es que el nombre deviene, según la leyenda del Dios Maui, que pescó la isla del fondo del mar, reflotándola a la superficie.
La isla de Maui se caracteriza especialmente por el valle o istmo que contiene, entre los dos volcanes Mauna Kahalawai y Haleakala que propician que sea una de las regiones más fértiles y que se le llame también “Valley Isle” o “Isla Mágica”. Cuenta con una superficie de 1880 kilómetros cuadrados y está compuesta por localidades tan conocidas como Kahului, Wailuku, Lahaina y Kihei.
LUGARES DE INTERES EN LA ISLA MAUI
El cráter Haleakala es una montaña volcánica y es una de las atracciones turísticas. En total se necesita todo un día para recorrerlo, pero todos los visitantes coinciden que el tiempo que lleva el ascenso es bien recompensado por la vista que ofrece la cima.
Sin lugar a dudas que un descanso en sus maravillosas playas es actividad obligada y Kaanapali -la zona que se encuentra en la costa oeste- es el lugar ideal para disfrutar de las espléndidas playas de casi 5 kilómetros. También allí se encuentran lugares sagrados para los aborígenes como el llamado “Puu Kekaa”, así como antiguos poblados de cazadores de ballenas. Aquí los turistas pueden visitar Black Rock (Puu Kekaa), un sitio sagrado en la mitología hawaiana donde las almas pasaron desde el reino humano al reino espiritual. También se puede tomar el tren de la caña de azúcar a Lahaina.
Un paseo por la carretera hacia el pueblo de Hana es una delicia para la vista. El camino avanza cerca de la costa opuesta de la capital, entre acantilados y cascadas. Atraviesa más de 50 puentes, hasta llegar al lugar, que conserva el encanto del Hawaii. Le sigue una ruta a Oheo Gulch, llamado de las “Siete Piscinas Sagradas”, que forman parte del Parque Nacional de Haleakala. Además a pocos kilómetros se halla el bosque lluvioso y cascadas que muestran intacto el Hawaii de mediados del siglo XX. Para enriquecer el paseo se puede hacer una parada por el almacén, el museo cultural, las iglesias, además a varios edificios históricos y a una hermosa bahía que tiene una playa de arena rojiza, Kaihalulu, a la que se llega después de recorrer el borde de un cono de ceniza volcánica.
Otro punto de interés es el Centro Oceánico de Maui, que se alza sobre este enorme entorno, e invita a descubrir la vida submarina de la isla, además de variedades de especies marítimas que pueblan sus aguas. Es una actividad ideal para toda la familia ya que se pueden observar cientos de ia (peces) en un gigantesco tanque de 750.000 galones. Además los más chicos disfrutan de la cercanía con sus criaturas favoritas tales como tortugas, rayas y estrellas de mar.
Un recorrido por las islas que conforman el archipiélago no está de más y Molokini es uno de los lugares más recomendados a los cuales se accede en ferry. La misma llama la atención porque tiene forma de medialuna en la costa de Maui y en realidad es un volcán parcialmente sumergido que ha permanecido inactivo por décadas. Molokini es muy conocida por los buceadores debido a su colorida vida submarina y a los avistajes de ballenas que pueden verse desde sus aguas.
A Lanai también se accede por ferry. Lo curioso es que una empresa es propietaria de esta isla por lo cual hay pocas camas turísticas y son muy caras. Es posible viajes por un día y acampar si la compañía le otorga un permiso. Existe otra, Niihau, que está cerrada para los no propietarios, donde vive un par de cientos de personas, cuya primera lengua es el hawaiano. Le llaman la isla olvidada. No tiene carreteras, electricidad, ni teléfonos. Se puede acceder en helicópteros de empresas turísticas.
Por otra parte, para los que disfrutan del buen comer, hay cientos de restaurantes ubicados en la isla ya que Maui no es solamente un lugar de una escuela culinaria conocida por la nación, sino también es el lugar donde se encuentran los mejores restaurantes del mundo en el cual trabajan los mejores jefes de cocina.