Merecida distinción a Mujeres Malvineras de Cañadón Seco

Un diploma y un ramo de flores otorgados a once mujeres de Cañadón Seco en el acto conmemorativo al Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de Malvinas, se constituyó en un reconocimiento a la humanitaria labor de simples vecinas que, a lo largo y ancho del país, se solidarizaron con los soldados que defendieron la soberanía nacional.

Es sabido que con el transcurrir de los años, a pesar que no estuvieron en el frente de batalla, el rol que tuvieron las representantes del género en el contexto del conflicto armado se fue paulatinamente reconociendo.

Las primeras de ellas fueron quienes tuvieron misiones sanitarias en hospitales de campaña del continente y en el buque rompehielos Almirante Irízar donde también fueron asistidos los combatientes heridos.

En Cañadón Seco estuvieron apostados soldados de Regimiento 12 de Corrientes con la misión de proteger la planta deshidratadora de YPF y luego fueron enviados a combatir a Malvinas y del Regimiento de Patricios protegiendo la planta de gas de la entonces Gas del Estado.

Mientras permanecieron en la pequeña localidad santacruceña, varias vecinas se les acercaron para llevarles bufandas, café, termos con agua caliente y torta fritas, a modo de suplir el cariño de sus preocupadas madres que muy pocas noticias recibían de sus hijos, por lo cual hasta hubo una familia que les facilitó el teléfono de su casa para que pudiera llamar a sus seres queridos.

RESOLUCION

Por ello, la Comisión de Fomento presidida por Jorge Soloaga emitió una Resolución, la N° 603/21, que se dio lectura en el acto institucional por la cual dispuso declarar y reconocer como “Vecinas ilustres y Mujeres Malvineras del Cañadón” a María Gómez, Corina Arraigada Pardo, Francisca Garrido, Adela Irazú, Irene Margarita

Noya, Orfa Elizabeth Villalobos, Vilma Visconti, Alicia de Maiorano, Estela de Kutrera, Silvia Del Carmen Contreras, Rosa Agustina Manippa.

En el capítulo de las consideraciones de esta normativa, se resaltó la necesidad de “destacar el trabajo excepcional de las Mujeres Malvineras de nuestro Cañadón quienes tejieron, cocieron, cocinaron, contuvieron a los soldados apostados protegiendo los puntos estratégicos de nuestra localidad y también formaron parte indiscutible e indispensable en ésta guerra irracional pero reivindicatoria de nuestros derechos legítimos sobre Malvinas”.

“Sus historias vivificadas durante la guerra de Malvinas conmueven y generan admiración, honor y lágrimas de emoción. Son nuestras mujeres heroicas –se puntualiza-, porque fueron ellas las que actuaron de madres, abandonando los miedos de la guerra, armándose de coraje y abnegación, para dar su cuota de maternidad y solidaridad, en el cuidado y contención de nuestros heroicos pibes soldados argentinos”.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico