Milei y una minicasta hicieron la mímica del Pacto de Mayo

El Presidente firmó el acuerdo con 18 mandatarios y leyó un mensaje conciliador. “Es un símbolo del cambio de época”, dijo. Ausencias notorias y el llamado del Presidente a Macri. Lo que viene.

Luego de numerosos traspiés, que lo obligaron a cambiar tanto los 10 puntos del acuerdo como la fecha y locación del acto, el presidente Javier Milei firmó en la madrugada de este gélido 9 de julio en San Miguel de Tucumán su tan mentado Pacto de Mayo.

Fue una versión soft de aquel soñado Pacto de la Moncloa argentino al que el mandatario convocó durante la apertura de sesiones en el Congreso, el 1 de marzo. Esta madrugada, llegaron hasta la Casa de la Independencia 17 de los 23 gobernadores y el jefe de Gobierno de la Ciudad. No estuvieron la vicepresidente Victoria Villarruel ni los integrantes de la Corte Suprema ni la CGT ni muchos bloques legislativos opositores y dialoguistas.

“Son momentos en que el abismo es tan claro que el cambio se convierte en una obligación y una urgencia”, dijo Milei durante su discurso de cierre, escoltado por dos granaderos y frente a la dirigencia.

UN DISCURSO PLAGADO DE LUGARES COMUNES

“A pesar de haber sido una demanda histórica de la dirigencia política y la sociedad, la posibilidad de sentarnos en una mesa a establecer pautas comunes y transversales a todas las fuerzas políticas pareció siempre una quimera en las últimas décadas. Por eso quiero agradecerle a todos los presentes por haberse congregado aquí en la Casa Histórica de nuestra Independencia después de décadas de pendular entre proyectos antagónicos que nos han hecho cada vez más pobres. Hoy nos reunimos para renovar nuestros votos patrióticos y firmar el Pacto de Mayo”, se explayó el jefe de Estado.

También repasó punto por punto cada una de las líneas del Pacto de Mayo y les agradeció a los presentes en el tramo final. “Creemos que el desafío que enfrenta la Argentina hoy es demasiado grande y la promesa de un futuro mejor demasiado valiosa como para permitir que mezquindades o trifulcas del pasado nublen este camino”, sostuvo.

Pese a que la fotografía fue incompleta, si se tiene en cuenta que habían convocado a los 24 mandatarios, cinco expresidentes y los principales líderes empresariales y sindicales, muchos de los cuales decidieron no asistir por serias diferencias con el rumbo económico del gobierno, el Presidente logró alinear detrás de su proyecto a una porción de la política opositora, con la que buscará en esta segunda etapa la gobernabilidad de la que careció hasta ahora.

Algo de esto comenzó a verse este mismo lunes en la relación con algunos gobernadores. El anfitrión, Osvaldo Jaldo, le armó a Milei un recibimiento como pocas veces tuvo, con show musicales, carteles y pancartas de respaldo e, incluso, un agasajo previo para todos sus invitados en el exclusivo hotel Sheraton Tucumán, mientras que, al otro lado de la grieta, el expresidente Mauricio Macri dejó por un momento sus diferencias de lado para subir a su avión a una comitiva exclusiva de dirigentes del PRO rumbo a Tucumán.

Poco antes de las 22 del lunes llegaron junto al exmandatario el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, que impulsó un nuevo reclamo para que el gobierno salde una deuda millonaria por la coparticipación; los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos) e Ignario Torres (Chubut), quien también había tenido diferencias con Balcarce 50 por los recortes a las transferencias; y los diputados Diego Santilli, María Eugenia Vidal y Martín Yeza, el flamante presidente de la Asamblea PRO que se quedó con el lugar que le habían prometido a Patricia Bullrich.

Según pudo saber Letra P de uno de estos siete dirigentes que viajaron con Macri, el expresidente no tenía pensado asistir a Tucumán hasta último momento, pero habría recibido un mensaje personal del Presidente para que fuera. “La relación entre ellos es muy buena, el problema son los intermediarios”, sostuvo la fuente y apuntó contra dos funcionarios relevantes de la Casa Rosada.

“A pesar de haber estado enfrentados en el pasado, tienen la generosidad de acudir a esta convocatoria, lo que constituye un acto de grandeza y un acto de amor a la patria”, remarcó Milei en uno de sus tramos del discurso al referirse a los gobernadores y líderes partidarios presentes, en el que también hizo alusión a su triunfo electoral de 2023 sobre muchos de ellos.

“El pueblo argentino el año pasado le exigió a la dirigencia política un cambio profundo de dirección. Que esto sea posible hoy, después de tanta división, es sin dudas el símbolo de un cambio de época”, dijo.

ORDEN DE LOS FIRMANTES DEL PACTO DE MAYO

Con la marcha de San Lorenzo de fondo y el gabinete de La Libertad Avanza en pleno, firmaron los diez puntos del pacto Osvaldo Jaldo (Tucumán), Bartolomé Abdala (presidente provisional del Senado), Martín Menem (presidente de Diputados), Karina Milei (secretaria general de la Presidencia), Raúl Jalil (Catamarca), Leando Zdero (Chaco), Ignacio Torres (Chubut), Jorge Macri (CABA), Martín Llaryora (Córdoba), Gustavo Valdés (Corrientes) Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilnek (Río Negro), Gustavo Sáenz (Salta), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Poggi (San Luis), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Gerardo Zaora (Santiago del Estero) y Javier Milei.

El jefe de Estado adelantó que convocará a la conformación del Consejo de Mayo, para elaborar la segunda tanda de proyectos que enviará al Congreso.Milei solo logró un acto frío para un Pacto de Mayo devaluado

Sólo participaron 18 gobernadores, todo el gabinete nacional y dos expresidentes: Macri y Rodríguez Saá, que se congelaron en la medianoche tucumana. Antes hubo un festival musical organizado por el gobierno de Jaldo y protestas reprimidas en los alrededores.

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