El juez de la Cámara Penal de Comodoro Rivadavia, Guillermo Müller dio a conocer ayer la parte resolutiva de la sentencia condenatoria de Lucas Ávila Maya, la cual fue impugnada por la defensora pública Viviana Barillari. En representación del Ministerio Público Fiscal actuó la fiscal general, Camila Banfi junto al funcionario, Cristian Olazábal.
En tal sentido, el juez del tribunal de alzada sostuvo que la calificación jurídica fue modificada y la misma quedó como homicidio en ocasión de robo. Se debe recordar que el tribunal de primera instancia condenó a Ávila Maya por el delito de homicidio en ocasión de robo en concurso ideal con robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego y el resultado de lesiones en las víctimas, delitos concursados que quedaron subsumidos con el más gravoso.
En cuanto al monto de la pena, la Cámara mantuvo la de 17 años fijada en el juicio de cesura por entender que es acorde al delito y sostuvo que el caso fue planeado, estudiado y existió una logística para cometerlo, aunque no resultara como fuera planeado, demostrándose que no se trataba de delincuentes expertos.
A todo esto se debe recordar que el Ministerio Público Fiscal presentó en tiempo y forma un recurso extraordinario ante la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia del Chubut por la absolución que recibió Mariela Martínez y la calificación con la cual fue condenado Gustavo Martínez –a la pena de 4 años y 6 meses de prisión como partícipe del robo-. De todas maneras, por tratarse de una que supera los 10 años, el caso de Ávila Maya también deberá ser examinado por el máximo tribunal de la provincia.
EL CASO
Se debe recordar que el asalto que tuvo como víctima a la familia Blanco y del que resultó asesinado Santiago, ocurrió el 5 de agosto del año pasado y según la Fiscalía, del mismo participaron Gustavo Martínez, su prima Mariela Martínez –que fue absuelta en el juicio-- y Lucas Ávila Maya, quienes previo al día del atraco realizaron actos preparatorios para su concreción.
En el relato de la acusación con la que se llegó a juicio, se precisó que a las 19:20 los tres imputados estuvieron en las inmediaciones de Jauretche y Francisco Behr en una Volkswagen Caddy (dominio FWI 871) desde la que realizaron una minuciosa vigilancia de la casa de la familia Blanco, ubicada en La Prensa al 700.
En tanto que a las 21:20 los dos individuos aprovecharon que integrantes de la familia ingresaban a la propiedad dos vehículos, entraron por la parte trasera y esgrimiendo armas de fuego sorprendieron a la dueña de casa de 78 años, le apoyaron un arma de fuego en la cabeza y le pegaron patadas en el cuerpo. Luego uno de ellos se dirigió al living y redujo a Santiago Blanco (41), hijo de la dueña de casa, al tiempo que le preguntaban dónde está la chica y en qué lugar tenían el dinero.
Los gritos de la septuagenaria alertaron a su marido que estaba en una habitación de la parte superior de la vivienda, quien tomó un arma de fuego calibre 32 y bajó. Al darles el dueño de casa la voz de alto, Martínez y Avila Maya comenzaron a disparar en cinco oportunidades en dirección a las víctimas y Blanco alcanzó a efectuar un disparo. Los tiros de los imputados dieron en la mano derecha y en una pierna de Angel Blanco. Mientras, Agustina Salazar fue herida en la pierna.
Ese tiroteo motivó la huida de los ladrones y lo hicieron rumbo al pasillo de la vivienda que da a la calle por lo que al ver que se retiraban, Santiago Blanco se puso de pie, se dirigió al ambiente contiguo para tomar el teléfono que estaba junto a la puerta de entrada y llamar al 101, lo cual fue advertida por los autores y casi desde la calle efectuaron disparos, uno de los cuales impactó en el abdomen de Santiago Blanco y otro hirió a Gustavo Martínez, quien fue dejando rastros de sangre hasta la camioneta en la que escaparon.