El fútbol argentino está de luto. José Francisco Sanfilippo, uno de los delanteros más emblemáticos de la historia y máximo goleador de San Lorenzo de Almagro, falleció este jueves a los 91 años.
La noticia fue confirmada por la institución de Boedo, donde el “Nene” construyó una carrera legendaria que lo convirtió en uno de los grandes ídolos azulgranas y en una referencia ineludible del fútbol nacional.
Nacido el 4 de mayo de 1935 en Buenos Aires, Sanfilippo debutó en Primera División con San Lorenzo el 15 de noviembre de 1953. Apenas una semana después comenzó a demostrar su capacidad goleadora al marcar dos tantos frente a Banfield en el viejo Gasómetro.
A partir de allí inició una trayectoria extraordinaria que lo llevó a convertirse en el máximo goleador histórico del club, con 207 goles en 265 partidos oficiales, una cifra que aún permanece vigente.
Un goleador de época
Sanfilippo fue cuatro veces máximo artillero del campeonato argentino y una de las grandes figuras del título conseguido por San Lorenzo en 1959.
Su capacidad para definir dentro del área y su fuerte personalidad lo transformaron en uno de los futbolistas más reconocidos de su generación.
A lo largo de su carrera convirtió más de 480 goles entre clubes y selección, consolidándose como uno de los máximos anotadores de la historia del fútbol argentino.
Campeón con la Selección
El delantero también dejó su huella en la Selección argentina. Integró el equipo que conquistó el Campeonato Sudamericano de 1957 y disputó los Mundiales de Suecia 1958 y Chile 1962.
Su debut con la camiseta albiceleste se produjo el 9 de abril de 1957, en una victoria por 4 a 1 frente a Perú.
De Boca a Uruguay y Brasil
En 1963 pasó a Boca Juniors, donde disputó la final de la Copa Libertadores frente al Santos de Pelé. Más tarde continuó su carrera en Nacional de Montevideo, donde mantuvo intacto su poder goleador hasta sufrir una grave lesión que marcó un punto de inflexión en su trayectoria.
Posteriormente jugó en Banfield y desarrolló una exitosa etapa en Brasil, defendiendo las camisetas de Bangú y Bahía, club con el que conquistó los campeonatos estaduales de 1970 y 1971.
En 1972 regresó a San Lorenzo para cerrar el círculo de una carrera brillante, sumando nuevos títulos y goles antes de retirarse.
Una huella imborrable
Además de su trayectoria como futbolista, Sanfilippo trabajó como entrenador y formador de delanteros. También tuvo un recordado paso por San Miguel, donde marcó el primer gol oficial del club en los torneos de AFA.
Su fallecimiento deja un enorme vacío en el fútbol argentino, pero también el legado de uno de los goleadores más extraordinarios que dio el país.
Para los hinchas de San Lorenzo, José Sanfilippo seguirá siendo sinónimo de gol, carácter y pertenencia azulgrana.