El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, publicó nuevos mensajes en sus redes sociales en medio de la creciente tensión diplomática con Argentina tras los insultos de Javier Milei durante un acto político en San Pablo. Sin mencionar al mandatario argentino, el líder brasileño volvió a hacer eje en la soberanía nacional y en el derecho de los brasileños a decidir el futuro de su país.
En las horas posteriores al acto en el que Milei respaldó la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro, Lula utilizó sus redes sociales para compartir una primera publicación con un mensaje de tono conciliador.
El mandatario escribió: "Con cada gesto de cariño construimos el Brasil solidario y armonioso que queremos. Buenas noches ", traducción del texto que difundió originalmente en portugués.
Más tarde, volvió a expresarse con una publicación de mayor contenido político. El mensaje fue interpretado como una respuesta indirecta a las declaraciones de Milei, quien durante su discurso volvió a referirse a Lula como "basura socialista".
En ese posteo, el presidente brasileño afirmó: "Cabeza en alto. Carácter. Soberanía. Brasil respeta a todos los países, pero el destino de nuestra nación pertenece a los brasileños. Es nuestro pueblo quien decide los rumbos de Brasil.", también traducido del portugués.
Antes de esos mensajes en redes, Lula ya había dejado una definición política durante un acto del Partido de los Trabajadores (PT) en Campinas, donde respaldó la candidatura de Fernando Haddad a gobernador y evitó mencionar directamente a Milei.
En ese mitin, el mandatario sostuvo: "Que nadie de fuera intente interferir en nuestras elecciones. No soy de fanfarronear, no me gusta decir lo que no puedo hacer, pero les diré algo que he tenido desde que nací, algo que aprendí de una madre analfabeta: caminar con la cabeza bien alta, tener vergüenza y carácter que no se encuentran en los centros comerciales".
Las declaraciones llegaron luego de que Milei participara en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro para las elecciones brasileñas del 4 de octubre y también apuntara contra el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, quien le había impedido visitar al expresidente Jair Bolsonaro durante su prisión domiciliaria en Brasilia.
El oficialismo brasileño cuestionó las declaraciones del presidente argentino y evalúa una respuesta diplomática.