"La costa ya no va a ser la misma, el mar se comió cinco metros por lo menos", graficaba Héctor "Gringo" Durbas respecto a la salida al mar que tiene el Club Náutico YPF, entidad que preside y que desde el comienzo del temporal se puso a disposición de la comunidad con sus botes semirrígidos en conjunto con sus pares del Comandante Espora, Neptuno de Rada Tilly y un particular de Km 8; en coordinación con el oficial de Prefectura Naval Argentina Cristian Rebozzio.
"El primer día prestamos nuestra ayuda con dos botes en la zona de las 1008, donde el agua complicaba a los vecinos", comentó Durbas a El Patagónico.
Para que un bote con motor pueda navegar se necesita un mínimo de 60 cm de profundidad del agua. En el barrio 30 de Octubre la marca se acercaba por momento a los dos metros.
"Buscamos usar los semirrígidos sin los motores porque el agua arrastró todo a su paso", recalcó el presidente de Náutico YPF. De hecho en pleno asfalto del barrio Stella Maris quedó un pulpo en medio de la calle como muestra de la fuerza que tuvo la sudestada.
Con la rotura del puente que une Km 8 con Caleta Córdova, la acción solidaria de los clubes náuticos se trasladó a ese punto de la capital petrolera, donde llegar por mar era la única forma al cierre de esta edición, donde la lluvia volvió a complicar el pasar por la playa con camionetas doble tracción.
"El viernes con el aislamiento de Caleta Córdova nos pusimos a disposición del presidente de la Vecinal de ese barrio, y usamos el Náutico YPF como centro de acopio de alimentos, agua y ropa para ese sector. Y la verdad que fue una suma de voluntades porque el Espora se sumó con botes al igual que Neptuno y un vecino de Km 8 que llegó con su semirrígido personal. En total fuimos ocho botes que realizamos diez viajes para llevar lo recaudado al punto que conocemos como 'muelle chico' donde nos esperaban los vehículos de la vecinal", comentó Durbas.
Cuatro personas que debían retornar a sus hogares en el barrio portuario sumado a la solidaridad de la comunidad que acercó sus donaciones a la entidad deportiva de Km 3 hicieron posible la empresa.
"Del barrio (Caleta Córdova) muchos no pudimos ver porque lo nuestro se limitó al desembarco de las mercaderías y retornar al club por más. Pero fue difícil ver los rostros de congoja de los vecinos que trasladamos cuando vieron la costa del barrio. En mi caso es la primera vez que veo algo así. Es impresionante como el mar modificó la costa. Por suerte entregamos todo dentro de las condiciones mínimas de seguridad de navegación y quedamos a disposición de la vecinal de Caleta Córdova. Porque esto es producto de una suma de voluntades", sentenció Durbas.
En total fueron 15 personas embarcadas, en tanto que un número similar quedó en la sede del club acopiando donaciones mientras que la rotisería "Pepos" se encargó de la alimentación de los navegantes.
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Por Angel Romero
- 03 abril 2017