“No hay plata y no hay salida”, se sinceró ante un grupo de estatales ayer el ministro de Gobierno de Chubut, José María Grazzini. Fue durante un encuentro con trabajadores que pedían precisiones de pago a los sueldos que llevan dos meses de retraso.
El ministro adelantó en esa reunión en Casa de Gobierno, que “el gobernador va a decretar una emergencia porque por más que hagamos lo que hagamos, no encontramos la salida para cumplir lo más rápido posible y no hay forma de ver cómo logramos salir de esta coyuntura económica”.
Sin precisar en qué consistiría dicha “emergencia”, el ex diputado por el Frente Para la Victoria devenido arcionista precisó que el gobernador “llamó de urgencia a todos los ministros; vamos a hacer un plan de reestructuración del Estado rápidamente”.
Buscando que los estatales hallen consuelo en sus palabras ante la falta de pago de dos sueldos, Grazzini afirmó que “la realidad es que estamos quebrados; la Provincia está quebrada y el Gobierno nacional no puede ayudar”.
Además, si bien “nos han autorizado a colocar Letras y las Letras están”, dijo que “no hay oferta, quieren más intereses”.
Declarar una “emergencia” implicaría más recortes y más ajustes en el Estado provincial, donde por experiencia los empleados públicos saben que ellos serán los más afectados.
Mientras tanto, los diputados ya percibieron íntegramente sus sueldos de enero y Arcioni presentó en Legislatura su postergado proyecto para aumentar los haberes propios y de sus ministros. El suyo llegaría a 700 mil pesos mensuales si es que se aprueba la Ley.
Por ahora, los diputados tuvieron el buen tino de dejar el pedido en comisiones.