Perdió un diente de un cabezazo en una cervecería y denunció amenazas tras el ataque

La mujer de 31 años agredida en una cervecería del barrio Industrial relató las dificultades para recibir asistencia y cuestionó a una persona de seguridad. Necesita atención odontológica y oftalmológica.

Una salida con amigas terminó con lesiones en el rostro y daños dentales para una mujer de 31 años que fue agredida durante la madrugada del sábado en la cervecería Brew House, en el barrio Industrial. Tras el ataque, la víctima relató que atravesó demoras para recibir atención médica y situaciones que profundizaron su sensación de vulnerabilidad.

El hecho ocurrió alrededor de las 4 en el establecimiento ubicado sobre Pedro Pablo Ortega al 2500. Según el informe policial, una mujer de 35 años se acercó al grupo y le dio un cabezazo sin mediar palabras. La presunta agresora fue aprehendida.

El golpe le provocó la pérdida de una pieza dental. En diálogo con ABC Diario, la víctima contó que otro diente quedó incrustado en el paladar y que también sufrió una lesión en uno de sus ojos, por la que necesita atención especializada.

Parte de su relato se centró en lo que ocurrió mientras buscaba asistencia. Aseguró que desde la cervecería pidieron una ambulancia y que esperó entre 30 y 40 minutos, sin que llegara durante su permanencia en el lugar. Según estimó, alrededor de las 4.40 ya estaba en la comisaría realizando la denuncia.

“Me dijeron que como no era de alta urgencia no me podían ir a buscar a la comisaría”, sostuvo. La mujer afirmó que seguía sangrando y tenía miedo de descompensarse. “Me podría haber desmayado en cualquier momento por la pérdida de sangre. Me lo banqué, yo no sé cómo”.

También cuestionó la atención recibida en el Hospital Regional y señaló que finalmente acudió a La Española para recibir asistencia.

A esas dificultades sumó una denuncia sobre el trato de una persona encargada de la seguridad del local. Según su testimonio, después de la agresión recibió una frase que interpretó como una amenaza. “Si no querés terminar peor, porque te puedo cagar”, fueron las palabras que aseguró haber escuchado mientras estaba lesionada y esperaba contención.

La sensación de desprotección continuó durante la denuncia policial. La entrevistada contó que una segunda mujer, a quien vincula con el conflicto, permanecía en las inmediaciones y seguía provocándola. Afirmó que informó lo ocurrido a una funcionaria policial, quien intervino para que esa persona se retirara de la dependencia.

“Me sentí totalmente vulnerable”. Su señalamiento sobre una posible participación de esa segunda mujer en el origen del ataque permanece sin corroboración en las actuaciones policiales conocidas.

Después del episodio, el propietario de Brew House manifestó su disposición para acompañarla en las gestiones a través del seguro del establecimiento. La cobertura de los gastos médicos sigue pendiente de resolución.

La víctima deberá continuar con controles odontológicos y oftalmológicos. Además, adelantó que buscará asesoramiento legal para definir los próximos pasos de su reclamo. “No quiero que quede así nomás”.

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