La segunda jornada de juicio contra el sargento ayudante del Ejército Argentino, Pablo Ernesto Franco (46), prosiguió este miércoles en la Oficina Judicial de Sarmiento. El hombre está imputado como presunto autor del delito de amenazas coactivas agravadas contra dos excompañeras.
El juez Ariel Quiroga escuchó a siete testigos convocados por la fiscal Andrea Vázquez y a uno por el defensor oficial Gustavo Oyarzún. El superior jerárquico del imputado y las víctimas refirieron que prestaban servicios en el Regimiento de Infantería Mecanizada 25 de Sarmiento durante 2017.
El testigo relató qué medidas dispuso luego de que las denunciantes lo pusieron en conocimiento de la situación. Aseguró que semanas después de las denuncias presentadas en la Fiscalía, él también recibió mensajes con amenazas contra su familia en la red social Facebook: de manera anónima le exigían que retirara del cuartel a otras soldados voluntarias, compañeras de trabajo de las víctimas.
En la amenaza le indicaban: “vas a perjudicar a tus hijas”. El mensaje finalizaba con la expresión “ji, ji, ji” como todas las intimidaciones escritas en papel y en redes sociales a las víctimas y compañeras de estas.
Una excompañera de las denunciantes contó que un perfil falso identificado bajo el nombre “Pocha Mocha” utilizó el servicio de Messenger para enviarle mensajes amenazantes del mismo tenor y contenido que el que habían recibido las víctimas. La testigo señaló que sus sospechas sobre la autoría de ese delito también se orientaban hacia el sargento.
El padre de una de las exsoldados de la guarnición explicó el momento en que encontró la carta de amenazas a su hija, y describió los padecimientos que sufrió cuando transitaba el sexto mes de su embarazo.
Mediante el sistema de videoconferencia y desde la provincia de Neuquén, una excompañera de trabajo de las soldados aseguró que el 24 de septiembre de 2017 un perfil de Facebook que figuraba bajo el nombre “Pocha Mocha” le envió un mensaje en el que también le indicaban que solicitara la baja y se fuera de Sarmiento.
En tanto, la licenciada en Criminalística del Ministerio Público Fiscal realizó una extensa exposición respecto a las pericias caligráficas solicitados al acusado. Determinó la coincidencia entre las escrituras de las cartas anónimas y las pruebas de caligrafía efectuadas al sargento “Pocha Mocha”.
La jornada de debate concluyó con las declaraciones de empleados policiales que realizaron diligencias judiciales en la investigación y de un compañero de trabajo del imputado. Este último testigo manifestó que, durante el fin de semana del 21 al 23 de septiembre de 2917, había jugado un torneo de pádel junto a Franco en la cancha “La 26”. El juicio continuará este jueves a partir de las 10, donde se escucharán los alegatos finales de las partes.