Estaban en el boulevard de la avenida Monseñor Fagnano, a metros de las esquina con avenida Independencia y a una cuadra del monumento al Obrero Petrolero, el Gorosito.
Los vecinos memoriosos dicen que los plantó “el tano” Falsetti, uno de los primeros taxistas de la ciudad, justamente bordeando una dársena pavimentada del citado boulevard que se transformó una parada de autos de alquiler.
Este jueves, luego de tres días de trabajo, personal del área de forestación, utilizando motosierras, una máquina vial y un camión con caja, concluyó la tarea de retirar los olmos, algunos de los cuales habían alcanzado los veinte metros altura y troncos de casi un metro de diámetro.
El municipio argumenta que las gruesas raíces no solo levantaron las veredas y ya afectaban redes se servicio, incluyendo una cañería se gas.
A ello suma la necesidad de despejar la zona porque en ese lugar existe una antigua construcción abandonada donde tiempo atrás funcionó un comercio de fotografía y luego una escuela de conductores, la cual será demolida para instalar el centro de monitoreo de cámaras de video-vigilancia que proveerá el gobierno provincial a través del Ministerio de Seguridad.
Además, algunos comerciantes de las inmediaciones señalan que en épocas estivales caían muchas hojas y pequeñas flores que impregnaban las veredas.
Por el contrario, otros vecinos dicen que esta medida solo contribuye a la deforestación de una ciudad que necesita de más espacios verdes y que en el verano, ese lugar se verá privado de la sobra para protegerse de los rayos solares.
En ese contexto, se supo que el concejal justicialista Carlos Aparicio estaba sumamente indignado y advirtió que podría iniciar acciones judiciales contra la actual gestión comunal.