Hasta esta medianoche, desde distintos sectores se analizaba qué podría ocurrir mañana sábado en la ciudad y la conclusión era una sola: depende de cuánta agua caiga durante la madrugada. Si esta vez la lluvia no anega calles, podrían circular los colectivos, aunque en forma restringida. A la zona sur, por ejemplo, solo llegarían hasta Roca y Kennedy, ya que más allá es aventurarse.
La zona norte, en tanto, aparece con menos problemas de tránsito y solo habría corte en la ruta 3 si el canal pluvial de la avenida Quintana se desborda.
Si funciona el transporte público, mucha gente podría ir a sus trabajos y más o menos se restablecería la cotidianeidad, más allá de que es sábado. Pero podrían abrir las grandes cadenas comerciales, por ejemplo, que hoy estuvieron cerradas.
De todos modos, el consejo generalizado es el de no salir de la casa si no es necesario, sobre todo cuando ya no hay luz natural. Es que se corren riesgos de accidentes en los lugares menos pensados. Por ejemplo, llevarse por delante alguna tapa de boca de tormenta, algo que ya resulta común en los últimos -y trágicos- días en Comodoro Rivadavia, la capital nacional del petróleo.