Ricardo Constanzo: "me equivoqué y voy a aceptar mi suspensión individual"

La Liga de Fútbol sancionó con una fecha provisoria a 29 jugadores, y el jugador del "Parque" brindó su punto de vista sobre la "batalla campal" que lo tuvo como protagonista junto al jugador de Palazzo, Joaquín Villarroel. Evalúa no seguir jugando, más allá de lo que sancione el Tribunal de Disciplina de la Liga de Fútbol, y afirmó: "pido disculpas a la gente que vino esa tarde a ver fútbol y se encontró con esto en nuestra cancha".
Una vergüenza. Eso fue lo que sucedió el sábado pasado en el "Parque" cuando a los 39m del segundo tiempo jugadores de General Saavedra y Próspero Palazzo armaron una "batalla campal" en el campo de juego luego de una discusión entre Ricardo Constanzo y Joaquín Villarroel que se tomaron a golpes de puño, y luego todo se tornó incontrolable.
El Tribunal de Disciplina dio por finalizado el partido con el resultado 2-0 a favor de Saavedra contra Palazzo, que se registraba al momento de la suspensión el sábado pasado, por la 11ª fecha del torneo Final B.
El volante central de General Saavedra, Ricardo Constanzo, conversó en exclusiva con El Patagónico y habló sobre los serios incidentes que lo tuvieron como protagonistas, sobre su continuidad en el fútbol y sobre su arrepentimiento por lo sucedido.
"En el partido que perdimos con Palazzo, en cancha de USMA, (Emiliano) Lúquez y Joaquín Villarroel te escupían y te metían el dedo en el culo para que reaccionemos. En nuestra cancha, el sábado pasado, (Ricardo) Flores me gritó en la oreja 'se van a la C' para que yo reaccione. No le hice caso, y en una jugada que el árbitro Jorge Burgos cobra para nosotros, agarro la pelota, y viene Villarroel y me mete una piña. Ahí reacciono y se me vienen todos los jugadores encima, incluso hinchas de Palazzo que estaban afuera de la cancha. Lo único que hice fue defenderme en ese momento", aseguró el jugador de Saavedra.
Constanzo asegura que él reaccionó ante la agresión, y se hace cargo, pero dice no entender la reacción del resto de los jugadores del "Aguilucho", y mucho menos como actuó la gente de afuera. "Lo raro de todo fue que se me vinieron todos tirándome piñas como si hubiera matado a alguien. (Marcos) Lamas me pateó la cabeza que no me agarró de lleno de casualidad. También se me vino encima el padre de los Villarroel que entró de afuera de la cancha al igual que Emiliano Lúquez. Un compañero mío me lo sacó de encima", remarcó.
A casi una semana de los incidentes, los ánimos están más calmados, pero la situación hizo reflexionar a todo el entorno del fútbol comodorense. Constanzo confiesa que "hay una tristeza muy grande en el club. Encima en la semana de su aniversario, pero no se merece pasar por esta situación. Hay mucha gente que labura por el club, y no se merecen pasar por esto".
El volante central, hijo del presidente de General Saavedra, anticipó que existe la posibilidad de dejar el fútbol más allá de lo que resuelva el Tribunal de Disciplina. "Hablé con mi familia después de lo que pasó, y hablamos de la chance de no seguir jugando, más allá de la sanción. Mi mujer está embarazada y tengo un hijo chiquito que no se merece pasar por esto. Fui a jugar y casi me matan", acotó.

RECONOCER LA EQUIVOCACION
Ricardo Constanzo quiere que la sanción se determine lo antes posible, y mirar hacia adelante. Reflexionar sobre lo que pasó y que no vuelva a suceder. "Yo reconozco que me equivoqué y voy a aceptar mi suspensión individual, pero espero que la gente de Palazzo entienda que no pueden reaccionar así, con esa violencia contra uno solo. Hay que reflexionar que el fútbol es para la familia, y no para los violentos. Pido disculpas a la gente que vino esa tarde a ver fútbol y se encontró con este 'bochorno' en nuestra cancha", afirmó el volante.
El estilo de juego de "Ricky" es ir a cada pelota como si fuese la última, y lo han expulsado en más de una ocasión, y en ese sentido subrayó que "yo dentro de la cancha siempre juego fuerte, pero queda dentro de la cancha. Con Ezequiel Izurieta (Laprida) nos 'cagamos' a patadas, y a la noche vino a comer pizzas a mi casa".
Constanzo reconoce que es temperamental y en ese momento, no pensó. "Fue una boludez que por culpa mía y de un jugador de Palazzo se opaque una tarde de fútbol. El me pegó, y yo como soy temperamental reaccioné y fue al pedo. Lo que me sorprende es como se me vinieron todos encima. Los jugadores y la gente que entró", remarcó el volante que espera la sanción definitiva del ente punitivo.

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