Una noche inolvidable se vivió en el Monumental. Emociones de todo tipo. En el duelo de los octavos de final del Torneo Apertura, River se quedó con el pase a cuartos de final ante San Lorenzo.
Un desarrollo dramático y cambiante: el 1 a 1 en el tiempo regular derivó en el alargue. Cuando parecía que el Cuervo se quedaba con todo, el Millonario lo igualó 2 a 2 en la última. Llegaron los penales; el local falló, pero el visitante no supo definirlo y lo aprovechó River, que tuvo a Beltrán como figura en la tanda y obtuvo el triunfo 4 a 3. Los hinchas del Millonario, se desahogaron y están de fiesta.
Todo comenzó con el equipo de Coudet siendo protagonista, pero le faltaba la puntada final. A los 31 empezó a moverse el partido. Realli le entró fuerte a Galván y tras la revisión del VAR, Zunino cambió su fallo: cambió la amarilla por la roja y dejó al Ciclón con uno menos.
Sin embargo, esto no le pesó al equipo visitante porque Auzmendi adelantó a San Lorenzo a los 37 con un cabezazo. De ese modo, finalizaba la primera etapa, y los de Álvarez debían afrontar todo lo que quedaba con un futbolista menos. River siguió con la obligación en el inicio de la segunda etapa y Juanfer Quintero, que entró para darle fútbol a la ofensiva, habilitó a Acuña que a los 10 puso el 1 a 1. De ese modo finalizó el tiempo regular y faltaba mucho más.
San Lorenzo, que se dedicó a aguantar mucho más que a buscar el partido, se encontró con una pelota para a favor a los 4 del primer tiempo suplementario y el botín de Gulli lo buscó a Fabricio López, que de cabeza puso el 2 a 1.
El público que llenó el Monumental estalló contra sus futbolistas. La paciencia se había colmado, pero en la última jugada del segundo tiempo suplementario, llegó el (primer) desahogo. Juanfer Quintero envió un centro al área, la pelota picó y se metió en el segundo palo. Era el 2 a 2 y todo debía definirse por penales.
Una vez más, pasó de todo. River empezó ganando por Juanfer, pero Gill le tapó a Galoppo el segundo remate. San Lorenzo no erraba e iba ganando 3 a 2 porque también falló Kendry Páez.
Pero cuando tuvo la posibilidad de cerrar la tanda, el nerviosismo se apoderó de los jugadores visitantes. Rodríguez y Perruzzi fallaron los disparos definitivos. Entonces Freitas aprovechó para marcar en el uno y uno y Beltrán, apareció de nuevo para taparle el remate a De Ritis y que todo River se uniera en el segundo desahogo y festejo para clasificarse a los cuartos de final.
En la próxima instancia, los de Eduardo Coudet recibirán el próximo miércoles al ganador de la serie entre Gimnasia y Vélez.