Este viernes se realizó una nueva audiencia de revisión de la prisión preventiva de Roberto Alejandro Romero, quien permanece detenido e imputado por el homicidio de Maximiliano Cifuentes, ocurrido el 1 de enero de 2025 en el barrio Laprida.
La audiencia fue presidida por la jueza penal Lilian Bórquez. Por el Ministerio Público Fiscal intervino el fiscal jefe Cristian Olazábal, mientras que la querella estuvo representada por el abogado Eduardo Stepa. La defensa de Romero estuvo a cargo del abogado particular Guillermo Iglesias.
Durante la audiencia, la Fiscalía solicitó que se mantenga la prisión preventiva al considerar que persisten los riesgos procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación. En particular, Olazábal explicó que varios de los testigos del caso son residentes del barrio Laprida y sostuvo que la eventual libertad del imputado podría influir sobre ellos.
Por su parte, la defensa solicitó que Romero cumpla la medida bajo la modalidad de arresto domiciliario, al señalar que lleva un año y nueve meses privado de su libertad y que estaría en condiciones de continuar sujeto a una medida de coerción menos gravosa en otro domicilio.
Finalmente, la jueza Bórquez coincidió con el planteo del Ministerio Público Fiscal y rechazó el pedido de arresto domiciliario. De esta manera, resolvió mantener la prisión preventiva de Romero por el plazo de seis meses o hasta la realización del juicio, lo que ocurra primero.
Consultado sobre los plazos para la selección del jurado que permitirá concretar el debate, el fiscal Olazábal señaló que se solicitó agilizar el procedimiento, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde el homicidio.
Según indicó, si el proceso avanza conforme a lo previsto, el juicio podría realizarse hacia fines de este año o, eventualmente, a comienzos de 2027. En caso de una condena, Romero podría afrontar una pena de hasta 20 años de prisión.
EL CRIMEN DE MAXIMILIANO CIFUENTES
El homicidio de Maximiliano Cifuentes ocurrió el 1 de enero de 2025, alrededor de las 5:30, en la intersección de las calles Ottawa y Tinogasta, en barrio Laprida.
De acuerdo con la acusación, Cifuentes caminaba junto a un amigo cuando este último se detuvo a orinar frente al domicilio de Romero, su pareja y el grupo familiar. La situación generó un reproche por parte de la pareja del imputado.
Siempre según la reconstrucción del hecho, Romero salió de la vivienda y pateó al joven, quien cayó al suelo. A partir de allí se inició una pelea a golpes de puño.
Cifuentes habría intentado separar a ambos tomando a Romero por detrás, pero los tres terminaron cayendo al suelo y luego se separaron.
Posteriormente, Romero se habría retirado hacia el interior de un Volkswagen Gol y, según la acusación, manifestó: “ya van a ver pendejos de mierda”. Luego tomó un cuchillo de doble filo y atacó a Cifuentes, provocándole tres heridas.
Una de las puñaladas ingresó en la cavidad torácica y lesionó el corazón, provocándole un shock hipovolémico irreversible que derivó en su muerte.