Este viernes 11 de septiembre se cumplen 11 meses de la desaparición de Juana Inés Morales y Pedro Alberto Kreder, la pareja de jubilados de Comodoro Rivadavia que salió rumbo a Camarones y nunca llegó a destino. Desde entonces, la incertidumbre permanece y la familia continúa reclamando respuestas.
Juana tenía 69 años y Pedro, 79. Se habían conocido recientemente y el 11 de octubre de 2025 viajaban en una Toyota Hilux con cúpula color champagne. Las cámaras de seguridad registraron el paso del vehículo por la zona de Caleta Córdova, en dirección norte. A las 9:53 de ese mismo día quedó registrada la última conexión de sus teléfonos celulares.
Días después, la camioneta apareció abandonada en la zona de Zanjón de Visser, dentro del área de Rocas Coloradas. A partir de allí se realizaron distintos operativos y rastrillajes para intentar encontrarlos, aunque el paradero de ambos continúa sin esclarecerse.
EL MENSAJE DE ALDANA
Cuando habían transcurrido ocho meses desde la desaparición, Aldana Botha, hija de Juana, publicó un mensaje en el que puso en palabras la angustia de una familia atravesada por la espera.
"8 meses sin mi mamá y los días siguen pasando... 8 meses esperando una pista, una llamada, algo que nos ayude a entender qué fue lo que pasó y nada...", expresó entonces.
En aquella publicación también contó una escena que la marcó especialmente. Su pequeño hijo había visto una fotografía de Juana y le preguntó por qué su abuela ya no iba a visitarlo. "¿Cómo se le explica a un nene una ausencia que tampoco los adultos podemos entender?", planteó Aldana.
Su reclamo apuntó también a la necesidad de mantener activa la investigación. "En Comodoro Rivadavia alguien tiene que hacer algo. Y si no, que venga quien tenga que venir. Pero que se investigue a fondo", sostuvo. Y agregó una frase que sintetizó su convicción sobre la búsqueda: "A mi mamá no se la tragó el mar, tiene que aparecer".
UNA MARCHA ONCE MESES DESPUES
Aquel mensaje fue escrito hace tres meses. Desde entonces, la familia continúa sin una respuesta que permita establecer qué ocurrió con Juana y Pedro. La investigación permanece abierta y sigue vigente una recompensa de 10 millones de pesos para quienes puedan aportar información que permita encontrar a la pareja.
Once meses después, el pedido de Aldana conserva la misma fuerza: "Mi mamá merece ser encontrada y mi familia merece una respuesta".
En ese marco, este viernes los allegados de Juana y Pedro serán parte de la marcha que habrá desde la Escuela 83 hasta el Ministerio Público Fiscal. Lo harán junto a otros damnificados de los últimos años por casos de inseguridad y explicaciones que no convencen.