La epidemia de neumonía viral provocada por un nuevo coronavirus se expande por el mundo y la preocupación también va en aumento. En Italia, uno de los lugares más castigados, se reportaron 41.035 casos de infectados, 3.405 de muertos y 4.440 de recuperados.
Estas cifras son difundidas diariamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Dentro de ese contexto surgió una historia con un sello distintivo: la solidaridad. Y el protagonista es Maxime Mbanda, un jugador de rugby de la selección italiana .
Hoy, el tercera línea de Italia le dedica su tiempo a los más que sufren por el coronavirus en Parma, la ciudad donde vive, y se ofreció como voluntario de la Cruz Amarilla. Maxime optó por no quedarse con los brazos cruzados. Entre otros motivos, Mbanda (nacido en Roma hace 27 años) quiere devolverle a su país algo de lo que le brindó a su familia cuando llegaron de Congo, de donde es originario su padre.
Entre otras cuestiones, la Cruz Amarilla está disponible para transportes médicos y servicios de emergencia, colaborando con el centro de operaciones 118, y también ayudando a los ciudadanos en la calle y en sus hogares.
"La Croce Gialla buscaba personas voluntarias para llevarles medicamentos y alimentos a la gente mayor, y aquí estoy", expresó el jugador. Y añadió en sus redes sociales: "Un consejo: si eres joven y no vives con personas mayores o que tengan otras enfermedades, no te quedes en tu casa. Llama al ANPAS (Federación Nacional de Asistencia Pública), porque ellos pueden precisarte".
"Cuando una persona se enfrenta a una emergencia, se pone a salvo a sí mismo y a su familia. Pero luego se pregunta: '¿Qué puedo hacer por los demás?'. Hice esto y consulté. No tengo habilidades de salud, no puedo salvar vidas, aunque quería ayudar. Bueno, con mis propios ojos pude ver que se necesita mucha ayuda. Llamé y fui catapultado a un mundo completamente nuevo", explicó Mbanda en el diario italiano Corriere dello Sport.