El piloto británico George Russell (Mercedes) conquistó este
domingo la segunda victoria de su carrera y el español Carlos
Sainz (Ferrari) se subió al último escalón del podio al aprovecharse
de un choque entre el británico Lando Norris (McLaren) y el
neerlandés Max Verstappen (Red Bull) mientras pugnaban por el
liderazgo y que obligó a que el inglés abandonase y Verstappen
terminara quinto.
Sainz se benefició de la situación, y aunque no pudo contener al
australiano Oscar Piastri (McLaren) por la segunda plaza, finalizó
tercero en una carrera que se agitó en las últimas veinte vueltas y
en la que el mexicano Sergio Pérez (Red Bull) culminó séptimo,
mientras el español Fernando Alonso (Aston Martin) terminó 18º,
muy lejos de los primeros lugares.
Verstappen, líder del Campeonato Mundial, había dominado las
primeras cincuenta vueltas, pero una sucesión de errores
terminaron haciendo que provocara una colisión defendiendo el
primer puesto ante Norris, la gran alternativa del Mundial, a falta de
siete vueltas de que terminara la carrera.
Intratable durante la primera mitad de la carrera, luchó a sus
anchas por el trazado austríaco del Red Bull Ring, pero a partir de
la vuelta 50 se amontonaron los errores en el monoplaza del
neerlandés, desde una mala parada, a una bloqueada de
neumáticos que propició que Norris se le acercara.
Un error en la frenada de la curva dos mientras Norris atacaba sin
cesar hizo que el Red Bull pinchara el neumático trasero, pero
sobre todo echó por tierra los esfuerzos de Norris que se tuvo que
retirar por los daños de una colisión provocada por Verstappen y
que finalizó con diez segundos de penalización.
Verstappen, de un dominio aplastante a una sucesión de errores
Decía este sábado Norris que Verstappen, su gran rival a batir en la
lucha por el campeonato, estaba “en otra Liga”. No podía tener más
razón, al menos en la primera parte de la carrera. Como durante
todo el fin de semana, Verstappen se mostró muy sólido al volante
y sin fisuras.
Norris ni siquiera le pudo plantar cara en la salida, en la que tuvo
que estar más pendiente de lo que venía por detrás, con Russell
muy agresivo, que en dar batalla al astro neerlandés. De hecho, no
tuvo el DRS hasta la vuelta 54, cuando los problemas aparecieron.
La distancia durante las primeras 53 vueltas se había mantenido en
los seis segundos, pero una mala parada lo cambió todo.
Verstappen tardó casi siete segundos en una parada que a Norris
le bastó con 2,9 segundos y, aunque salió como una exhalación
para volver a estirar la diferencia, un fallo de Verstappen al pasarse
de frenada provocó que en su neumático delantero izquierdo
apareciera un plano y desgastara la goma.
Norris se abalanzó sobre él y, por primera vez en toda la carrera,
tuvo DRS en la vuelta 54. No podía pasar de ninguna de las
maneras, pero la insistencia de Norris hacía que las gomas de
Verstappen cada vez fueran peores.
Así llegaron a la frenada de la curva dos -de la vuelta 61-, cuando
Norris se pegó a Verstappen y el astro neerlandés echó del trazado
a Norris, lo que provocó que ambos se fueran directos fuera del
circuito. El inglés quiso volver, pero entonces topó con el neumático
trasero izquierdo de Verstappen, provocando el pinchazo de la
goma del neerlandés, pero, sobre todo, irreparables daños en el
alerón delantero que obligaron a Norris a retirarse.
Lo que había sido un error de Verstappen -que terminó siendo
penalizado por la FIA- con cinco segundos terminó por salirle bien
a ’Mad Max’, que tras pasar por boxes para cambiar la rueda pudo
terminar la carrera quinto, mientras Norris, su rival por el Mundial,
vio desde el pit lane el final del GP de Austria, mientras Russell
alzaba los brazos.
Russell, ganador por sorpresa; Sainz y Leclerc, cara y cruz
Russell había peleado durante toda la carrera por subirse al podio,
pero en la tercera recta del circuito se encontró por sorpresa a los
monoplazas de Norris y Verstappen desllantados y sin ninguna
posibilidad de pelearle la primera plaza.
El británico lo aprovechó mientras por detrás Piastri le quitaba la -
ya- segunda posición a Sainz, que había contenido durante 61
vueltas al británico Lewis Hamilton (Mercedes) pero que no pudo
hacer nada para retener a Piastri.
Sainz sumó así quince puntos que le ayudan a quedarse a quince
de su compañero de equipo, el monegasco Charles Leclerc
(Ferrari), que terminó 11º tras un toque con Piastri en la salida.
El monegasco tuvo que pasar por boxes y cambiar el alerón
delantero, despidiéndose de cualquier opción de terminar entre los
cinco primeros, el objetivo principal.
Quien tampoco tuvo suerte fue el español Fernando Alonso (Aston
Martin), que ya avisó el sábado de que la carrera de este domingo
sería complicada y que terminó 18º un circuito en el que fue el más
listo pese a no tener ritmo, pues entró a boxes, cambió ruedas para
la última vuelta y firmó la vuelta rápida del día, sumando un punto y
aprovechándose de la confusión de las últimas vueltas.