Un cumpleaños de quince inolvidable

Un cumpleaños de 15 que se celebró en la noche del sábado en un conocido salón céntrico será recordado por siempre y no exactamente por lo bien que la pasaron todos, sino por la gran pelea familiar que se armó.

Según la información a la que accedió este medio, el problema comenzó cerca de las 5 de la mañana del domingo, cuando desde el salón se solicitó la presencia policial. Es que al parecer los familiares evocaron antiguas rencillas y tras la discusión se fueron a las manos.
En ese contexto, un pariente de la cumpleañera se trenzó a puños con otro de los que había concurrido a la fiesta y en ese ida y vuelta de la pelea una contundente piña que iba dirigida al contrincante, terminó en el inocente rostro de la abuela, quien fue a parar el piso y se descompensó.
Una vez que llegó la policía, se le hizo saber que también necesitaban una ambulancia para trasladar a la abuela. En el ambiente sobraban beodos y no muchos podían explicar qué era realmente lo que pasaba.
Como es de costumbre, la ambulancia se hizo esperar, mientras algunos exaltados la querían ya. El oficial de la Seccional Primera que tomó intervención en el hecho trató de hacerles entender que el pedido había sido realizado y que escapaba a sus posibilidades la demora de la ambulancia.
En ese ir y venir de palabras tomó protagonismo el más rabioso, quien estando a poca distancia de oficial le aplicó un feroz cabezazo con el que le lastimó el rostro al uniformado. El violento terminó su fiesta en ese momento porque en el segundo siguiente fue preso por atentado, lesiones y resistencia a la autoridad. Al parecer el hombre sería instructor de artes marciales, lo que lo hace aún más peligroso, pero sobre todo tiene prohibido utilizar sus conocimientos para pelear en un escenario que no sea el de la competencia.
De todas formas, eso es materia de investigación. Por ahora el supuesto karateca recuperó la libertad cerca del mediodía del domingo.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico