Esta vez el inconveniente fue la demora en el despegue del vuelo FO 5444 que debía unir Córdoba con Bariloche. La nave iba a despegar a las 13:35 del miércoles con 100 pasajeros. Sin embargo, la operación se vio demorada y finalmente partió a las 19:10, es decir más de cinco horas después, llegando a su destino a las 21:20.
Como consecuencia el vuelo que completaría la frecuencia tuvo que ser cancelado, en virtud, que la compañía adujo que por “razones de seguridad” se había resuelto no viajar de noche y postergar el despegue para las 8:30 de ayer.
Lo único positivo fue que por lo menos la aerolínea envió a los pasajeros a la ciudad con transfers, alojó a los turistas en hoteles y los buscó ayer por la mañana.
Ante esta nueva irregularidad, la ANAC intervino y solicitó a la compañía un informe de lo acontecido para analizar las actuaciones realizadas y de esa manera proceder con las acciones administrativas correspondientes.
Lo paradójico es que hoy, la empresa tiene previsto inaugurar sus operaciones en el aeropuerto de El Palomar, pese a que los vecinos del sector se opusieron a que esa pista sea utilizada para despegues comerciales.
Por esa situación, incluso, la juez Martina Forns dio lugar a un recurso de amparo y autorizó un máximo de tres despegues y aterrizajes diarios, y solicitó la remoción del material explosivo remanente en los depósitos de la base militar, informó ayer La Nación.