Un episodio inusual se registró este miércoles por la mañana frente a la Casa Rosada, cuando un integrante de la Policía Federal Argentina se esposó a las rejas del edificio gubernamental como forma de protesta.
El efectivo permaneció de uniforme, portando su arma de servicio, y exhibió una pancarta con un mensaje en el que aludía a supuestos hechos de corrupción dentro de la Superintendencia de Transporte de la fuerza.
De acuerdo a la información difundida por la agencia Noticias Argentinas, el protagonista del reclamo es el cabo Miguel Montiel, quien aseguró que su accionar responde a un conflicto de carácter salarial y a situaciones internas que, según sostuvo, no obtuvieron respuesta por los canales formales.