La ciudad de San Pedro, ubicada en la región de la selva de Misiones y conocida como “La capital de la Araucaria”, fue escenario este lunes de un crimen escalofriante: un prestamista de la zona, identificado como Andrés Winck (46), discutió por una deuda con Daniel Kaiser (50), alias “Negro”, y lo asesinó a tiros en su propio taller de autos. La secuencia quedó registrada por la cámara de seguridad instalada en el frente del domicilio de la víctima, cuyas imágenes fueron clave para individualizar y detener al asesino.
El episodio transcurrió en el barrio 29 de Junio y cerca de las 16.. Minutos después, según precisaron fuentes policiales a Infobae, efectivos de la Comisaría Seccional Primera de la Unidad Regional XIV acudieron al lugar tras ser alertados sobre una persona herida con arma de fuego. Al arribar, los uniformados encontraron a la víctima tendida en el suelo con múltiples lesiones.
El video muestra que Winck y Kaiser mantenían una discusión sobre la vía pública. El motivo, de acuerdo a la reconstrucción efectuada por los investigadores, era una deuda que la víctima, es decir Kaiser, tenía con el asesino.
Pero en medio del debate, Winck perdió los estribos: extrajo un arma de fuego del morral negro que llevaba colgado en uno de sus hombros y efectuó cinco disparos contra Kaiser, cuyos gritos de dolor llegan a escucharse en la filmación.
No conforme con el violento ataque, Winck sacó otro cargador de su bolso y volvió a disparar en tres oportunidades contra el mecánico.
La esposa de Kaiser escuchó las detonaciones y salió desesperada para ver qué había ocurrido. Al encontrar a su marido tendido en el suelo, y al agresor todavía enfrente de él empuñando un arma, corrió a pedir ayuda a los gritos.
Finalmente, Kaiser fue trasladado por personal policial y Bomberos Voluntarios al hospital local, donde el médico de turno constató su fallecimiento.
Al allanar el domicilio del sospechoso, personal policial incautó un teléfono celular, ocho cartuchos calibre .9mm y una moto marca Rouser Bajaj 220 cc, en la cual Winck llegó hasta el taller mecánico donde trabajaba la víctima.
Por último, el juez Belda Palomar también dispuso el secuestro del teléfono celular de la víctima.