Un problema para los más pequeños

La neumonóloga del Hospital Regional, Sandra Barría, aseguró a El Patagónico que se incrementaron las internaciones de niños que tienen un factor común: sus padres son fumadores.
La médica no ocultó su preocupación por este cuadro y explicó por qué. "Lo que hay que tener en cuenta es que el humo del tabaco que queda en el ambiente está compuesto por las partículas que se desprenden de la punta del cigarrillo, y está compuesto por sustancia toxicas que no solo quedan en el pulmón del fumador. El cigarrillo tiene entre 4 mil y 6 mil sustancias toxicas que se desprenden y cincuenta de ellas pueden producir cáncer", detalló la especialista.
Barría sostuvo: "los chicos están expuestos a estas sustancias porque los adultos consumen este producto tan nocivo" y aseguró que en el ámbito de la salud están "muy preocupados por el tema del cigarrillo, porque cada vez vemos que afecta a más niños".
Para ejemplificarlo, explicó: "en los últimos tres años el índice de internación fue bastante elevado y los papás reconocen que fuman. Esto nos llama la atención porque el humo del cigarrillo es lo que más prevalece como factor de riesgo", señaló.
Barría también se refirió a los problemas que implica para un niño estar expuesto al cigarrillo. "Una mujer embarazada que fuma o que está en un ambiente donde se fuma tiene que saber que su hijo puede nacer con bajo peso y que el bebé recibe menos oxígeno y corre más riesgo de tener un aborto espontáneo o una muerte prematura. También puede que nazca con complicaciones o incluso puede tener tendencias a malas formaciones como puede ser el labio leporino. Además, tienen cuatro veces más posibilidades de tener una muerte súbita porque hay una inmadurez de la formación del aparato respiratorio", advirtió.
Por todo esto, la especialista sostuvo: "los padres tienen que tomar conciencia que si fuman en el mismo espacio que sus hijos, los chicos tienen más tendencia a tener un resfrío, otitis, bronquitis, asma o broncoespasmo por nombrar algunas consecuencias".
Y explicó en ese sentido: "el fumador pasivo es aquel que tiene una exposición al cigarrillo por más 15 de minutos una vez por semana. Es por eso que siempre les recomendamos a los padres que fumen en lugares abiertos y que las ventanas abiertas no son suficientes para ventilar el ambiente porque las partículas de tabaco quedan en la ropa y en las paredes. Nosotros les decimos que cuando vienen de fumar de afuera tienen que lavarse las manos, la cara y cambiarse la ropa porque las partículas de tabaco quedan en la piel y las prendas, y pueden seguir contaminando el ambiente", destacó.
"Nuestro trabajo también se basa en explicarles a los padres que la posibilidad de que su hijo este internado es porque fuman. Las mamás lo entienden mucho más que los papás, pero creo que cualquier persona puede entender la gravedad de esto cuando su hijo está en un hospital", consideró.

Fuente:

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico