El desmoronamiento ocurrido en el cerro Hermitte, donde un desprendimiento afectó a 500 viviendas y produjo que cientos de familias se quedaran sin hogar y sin posibilidad de rehacer en dicho lugar sus casas provoca resquemores en otros puntos del país. Bariloche es un caso.
En 2002, un estudio de SEGEMAR -que fue desoído por las autoridades- aconsejaba no construir en dicho espacio de la ciudad turística de Río Negro.
En Bariloche también existen estudios de 2002 y 2008 de aptitud ambiental y de peligrosidad natural del terreno -Cerro Otto- a escala adecuada para aplicarlos a la aprobación de edificaciones, obras de infraestructura y gestión general de lotes, considerando las características naturales y socio-económicas de cada ámbito.
LA COTA 900
La prohibición de construir por encima de la cota 900 metros sobre el nivel del mar (msnm) es recomendable en distintos cerros y especialmente en el Otto. Es una normativa ambiental y de seguridad destinada a evitar riesgos de deslaves, derrumbes y proteger el impacto ambiental en laderas de alta pendiente.
Por norma general se indica que no se puede construir por encima de la cota 900 en San Carlos de Bariloche, aunque existen matices legales y situaciones técnicas específicas que vale la pena conocer.
Esta restricción no es un capricho estético, sino que responde a una combinación de preservación ambiental y seguridad civil. Los puntos clave de la normativa vigente son: a partir de los 900 metros sobre el nivel del mar (msnm), la provincia de Río Negro y el municipio consideran que la vegetación cumple una función crítica de protección. Está prohibido el apeo de árboles y el movimiento de suelos en estas zonas. Las laderas (especialmente la Norte del Cerro Otto) son inestables. Construir arriba de esa altura aumenta drásticamente el riesgo de deslaves, aluviones y derrumbes que pueden afectar no solo a la propiedad en cuestión, sino a toda la base de la montaña.
El Código de Planeamiento Urbano de Bariloche establece límites severos para los terrenos que tocan o superan esta cota: por lo general, no se permiten nuevas subdivisiones de lotes por encima de la cota 900 y en los casos donde existe una parcela previa legalmente constituida los índices de ocupación (FOS y FOT) se reducen drásticamente (a veces a la mitad o menos), lo que limita mucho el tamaño de lo que se podría edificar.
OBRAS SIN PLANOS
Aunque se vean construcciones en altura (por ejemplo, en el Cerro Otto), la mayoría son obras sin planos aprobados que el municipio denuncia penalmente con frecuencia. Son edificaciones realizadas antes de que las normativas actuales fueran tan estrictas.
En muy pocos casos, proyectos de interés público o desarrollos con estudios de impacto ambiental extremadamente rigurosos han logrado permisos, pero hoy en día la tendencia municipal es de "tolerancia cero" debido a la crisis ambiental y de servicios.
La comuna de Bariloche no está aprobando planos nuevos para viviendas particulares sobre la cota 900. Si una persona está por comprar un terreno en esa zona, es vital que pida un Certificado de Parámetros Urbanísticos en la Secretaría de Planeamiento para ver qué es (o qué no es) factible.
EL ESTUDIO
La localización de asentamientos humanos, su estructura interna y funcionamiento, está fuertemente influenciada por los factores ambientales y, particularmente por la configuración del terreno.
Hay posibilidades de explotación para hacerlas compatibles con los otros usos del cerro. Sin embargo, debe considerarse que la mayor parte de los recursos forestales de los bosques del cerro ya han sido fuertemente explotados, de manera principalmente ilegal.
Ya en 2008 distintos especialistas indicaban que de forma prioritaria, deben implementarse medidas efectivas de fiscalización y control de la tala ilegal en amplios sectores del cerro. En ese sentido, debe tenerse en cuenta que la demanda local de madera es muy importante, y se satisface en parte por este tipo de extracción. La persona que tala estos árboles es sólo una parte en la cadena de comercialización de productos forestales obtenidos de manera ilegal, debiéndose implementar también un sistema de control efectivo de la actividad de los aserraderos fijos y móviles en el ejido de Bariloche.