Una forma de ayudar para que todos puedan acceder a la educación

El alto valor de la canasta escolar para este ciclo lectivo produjo que muchos padres tuvieran que buscar alternativas para lograr que sus hijos puedan comenzar las clases con sus útiles escolares.
El relevamiento que realizó El Patagónico estableció que es necesario tener entre 800 y 1.500 pesos para afrontar los gastos básicos que impone la canasta escolar, por lo que muchas familias comodorense se ven en problemas para poder adquirir los útiles.
Sabiendo esta situación, la ONG (Organización No Gubernamental) "Juntos x un Corazoncito Feliz" lanzó la campaña "Mi Primer día de clases", con la que busca ayudar a los vecinos del barrio Stella Maris.
La propuesta comenzó el 15 de febrero con el acompañamiento de las librerías Polishop, ubicada en Polonia 536, y Tiempo Libre de Rada Tilly, situada en Combate García 392. Allí, quienes quieran colaborar pueden llevar sus donaciones: lápices, guardapolvos, mochilas, zapatillas, carpetas, reglas, medias entre otros elementos necesarios en un aula.
"Estamos apadrinando alrededor de 20 familias y lógicamente vamos a llegar a muchas más del Stella Maris", explicó Ramiro Fernández, integrante de la ONG.
"Seguimos juntando útiles por lo que la gente puede seguir acercándose a los locales para que entre todos podamos seguir ayudando a quienes más lo necesitan. Lo que más necesitamos son cuadernos para niños que van a asistir a primer y tercer grado. También muchas mochilas. Pero aceptamos todo lo complementario para la escuela: zapatillas, guardapolvos y conjuntos de gimnasia, porque muchas familias del barrio lo necesitan", afirmó.

COMPRAR UTILES EN TIEMPO DE DESPIDOS
Otra campaña de este tipo que se lleva a cabo en esta ciudad la impulsan las mujeres de los ex trabajadores de la empresa textil Guilford. La iniciativa comenzó hace dos semanas y las voluntarias apelaron a la solidaridad de la comunidad para juntar la mayor cantidad de útiles y donárselos a los hijos escolarizados de los ex empleados textiles.
Así ya pudieron entregar 30 kits de útiles a las familias que tienen hijos en edad escolar y que recientemente se vieron afectados por el cierre de la textil en la ciudad y el no cumplimiento de sus obligaciones laborales: indemnizaciones y quincenas adeudadas.
Sin embargo, las voluntarias no pudieron llegar a todos los necesitados, y ahora volvieron a pedir la colaboración de la comunidad con útiles para jóvenes que asistirán a nivel secundario y también para aquellos que cursarán Primaria.
"Nos están faltando carpetas A4 aunque sea usada, hojas, lapiceras, todo lo que más puedan, porque hay muchos chicos que van a la escuela secundaria y no tienen para empezar", sostuvo Orita Hernández, una de las impulsoras de la propuesta.
"También necesitamos cosas para los chicos que van a empezar el Jardín. Todo lo que puedan porque hoy (por ayer) solamente pudimos entregar dos kits y la idea es cubrir a todos los nenes y nenas que comienzan el jardín la próxima semana", agregó.
La campaña continuará el martes de 13:30 a 16:30, cuando las mujeres de los ex trabajadores textiles, que en el último semestre de 2016 se quedaron sin trabajo, vuelvan a reunirse en la plaza de la Escuela 83 con el objetivo de entregar otros kits escolares.

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